Solo un sueño

Admito con cierto dejo de nostalgia, que una de las grandes cosas que más extraño es esta majestuosa capacidad que me brindabas de poder disfrutar aquellas canciones que durante tanto tiempo había desdeñado, de poder mirarlas de distinta manera para permitirme intentar comprender y  disfrutar, pero, que no ha vuelto a suceder, no desde aquel lunes dos…

Y es que desde aquel día de diciembre, no he vuelto a escuchar aquellas piezas que contengan un mensaje tan marcado y obvio como es la lirica. ¿Comportamiento innato, propio de una naturaleza recelosa de su persona y lo que implica para esta su intimidad emocional? Lo más probable es que si…aunque ayer mientras leía un diario (el universal), me encontré por casualidad una nota que me resulto poco más que interesante, al menos de forma inicial. Y es que después de seguir estas conexiones lógicas que conducen al individuo a entender de mejor forma el tema que de forma somera comúnmente se tratan en medios como son la prensa, llegue con un vídeo que aunque no desconocía su existencia, si se mantenía olvidado por este falto de interés en retomar actividades que por mi solo ya no dejarían aquel gozo que poseían.

La nota hablaba sobre Paté de Fuá, aquella banda que siempre me ha servido como una forma de reconocimiento sobre el gusto musical de las personas. Mientras que el vídeo al que llegue contenía no solo una pieza sobre el “nuevo” material de esta banda, sino que está presente la voz y el alma de Monsieur Periné….supongo que no hay mucho que decir lo que me vino a la mente en ese instante.

El vídeo que provoco todo…

Sin negar la posibilidad de que este sentimiento de decepción sobre lo escuchado y visto en el vídeo parta de otro tipo de sentimientos, no puedo dejar de ignorar la existencia de aquella parte siempre critica de mi persona que desprecia conductas sumamente comunes. Siendo mi intención original la de escribir una entrada, hablar sobre lo visto, pero claro, desde mi particular punto de vista, aquel que solía plasmar aquí: mi eterno dilema de como la necrófaga masa carcome tanto individuo como a la idea original. Describir el obvio descenso de calidad que percibo en dichas bandas. Los efectos más que notorios de un intento cada vez más descarado de masificar su música. Y por supuesto, mi repulsivo temor de que terminen creando un siempre insípido pop.

Eso era lo que pensaba de manera consciente la tarde de ayer cuando mi mente intento razonar con ese vídeo que contenía dos de las representaciones de los grupos que tanto disfrutábamos, que tanto compartíamos y con los cuales intentábamos conocernos mejor. Por ello cuando dormía, y alcanzaba el mayor punto de vulnerabilidad en mi consciencia, mi mente no pudo sino hacer otra cosa que mostrarme el verdadero motivo de interés por el vídeo; no pudo o no quiso autoengañarse intentando continuar con la caprichosa y absurda racionalización que mi consciente intentaba realiza, recreando el verdadero valor de aquellas canciones, de volver a recuperar por unos instantes (como en realidad siempre fue) tu maravillosa y cálida compañía….poder observarte frente a la computadora mientras charlábamos sobre banalidades que siempre terminaban siendo más que complejas…. y finalmente aquella muestra tan hermosa de aprecio que uno puede sentir, volver a tener la oportunidad de recrear la sensación que siempre me dejaron tus labios y tu compañía, a un grado tan pasmosamente real que no pude sino despertar con una nostalgia enorme que después de todo este tiempo creía imposible.

Y ahora estoy frente a  mi computadora, en un día donde en vez de estar escribiendo esta entrada debería de haber estado en un laboratorio, apoyando a un Doctor, para después partir al instituto…pero hoy no, porque ese sueño me trajo buenos momentos, me permitió robarme un día para mí mismo. En mi cuarto, con el volumen un poco alto, escuchando música como hace mucho no lo hacía, aunque eso trae consigo confusas señales para mi familia, tal vez también para mi, al mismo tiempo en el que intento escribir algo que mis interiores creo ansían que escriba para terminar por redondear lo que no puedo permitirme olvidar ahora representas: un lindo recuerdo y una maravillosa experiencia, que una vez llegado el amanecer y la despedida no se olvida.

 

Tu no lo sabrás, hasta el momento en que leas estas lineas, pero hasta esta mañana, esta era pieza que me permitía esbozar tu recuerdo, porque en aquellos días, era la que mayor significado tenia, ahora, creo que esto será diferente…

Ahora que la he vuelto a escuchar, no pude sino reinterpretar aquella letra donde pareciese recrear un diálogo con líneas mias, tuyas y compartidas.

Reinicio

Son ya cuatro meses desde la última vez que me prometí retornar a este espacio, lo que me hace pensar que no resulto en la practica lo que en teoría seria sencillo: retomar algunas de las actividades que antes disfrutaba a plenitud y con tanta facilidad.

Diversos han sido los motivos que me han incentivado a retomar este espacio, uno de los de mayor peso, quizá, sea el simple anhelo de retomar mi lengua materna como medio de expresión escrita. Oh sí, no he dejado de escribir y creo que era imposible dejar de hacerlo durante una época como la que vive el país donde he nacido. La cuestión primordial por la cual he abandonado este espacio es la respuesta a un par de preguntas: saber cómo y lo más importante para quien escribes.

Recuerdo con preciso detalle el sentir que me dejaba este espacio la última vez que plasmaba una idea: uno de total desencanto y aburrimiento pleno. Un necedad se hubiese convertido el querer convertir este espacio en un medio de expresar un sentir ajeno al de las palabras, y mayúsculo hubiese sido el fracaso en intentar sustituir con la palabra escrita las cuestiones que requieren del actuar del individuo.  Por ello, decidí embarcarme en otros proyectos de construcción personal mientras intentaba retornar a este lugar.

El primero y más importante es aquello que hacia claramente referencia la imagen de fondo que mantuve durante este periodo de tiempo en el cual estuve mas que ausente. En efecto, aquella imagen, era un sutil mensaje del motivo que me mantenía alejado de este espacio (inicialmente). Y es que aquel ser que me conozca (al menos un poco), sabrá de la importancia que la música tiene en mi vida. Mi anhelo por comprenderla y disfrutarla en un nivel mucho más complejo era ya una necesidad que me agobiaba desde hace ya varios años atrás y que por diversas razones no había podido saciar, afortunadamente ello comenzó a cambiar desde hace poco más de dos años aproximadamente, momento en el cual pude finalmente iniciar  el estudio teórico de la música, actividad que demandaba gran parte de mi tiempo libre, lo cual creí que al paso del tiempo podría ir ajustando para retomar actividades como este espacio, ya sea para bien o para mal, ello no ha sido, ni creo que vuelva a ser posible. Y es que el simple hecho de poder tocar algunas de las piezas (muchas de ellas bastante sencillas) provenientes casi todas ellas de la que quizá sea la época mas difícil (emocionalmente hablando) de mi vida, propicio un estado difícil de definir en palabras, pero que para bien podría definirlo como uno cercano al catártico, responsable y detonante de ese estado del cual me hecho mención en la entrada anterior y del que seguramente hablare en el momento oportuno como prueba para mi mismo de la superación total.

habitacion 1

Este era el panorama general que me acompañaba hace mas de dos años: cuatro octavas aportan algo mas valioso de lo que jamás un grupo de palurdos podría. Ahora puede usted especular sobre el abismo que ha generado la migración “interpretativa” de cuatro a siete octavas.

Pasado un tiempo, y sumergido en un estado diferente, comprendí que una autentica pérdida de valioso tiempo hubiese significado el escribir algunas entradas en este espacio durante todo este tiempo. Y es aquel momento de desencanto termino convirtiéndose en una sensación repulsiva (de la cual aun no he logrado deshacerme por completo) que  tuvo para bien volverse cada día más intensa. Repulsa generada a partir del deseo de  querer escribir algo que bien podría ser solo una amena conversación para mis interiores, pero que por alguna insensata razón debía de intentar exteriorizarla y simplificarla en su forma más básica. Al final y lo que terminaba por asquearme completamente era el hecho de que solo obtuviese como respuesta  palabras vacías provenientes de mentes necrófagas. El remedio era demasiado fácil y mas que obvio, pero en aquel momento lo fácil no me parecía la mejor opción, motivo por el cual este espacio se mantuvo en línea.

 Este vídeo fue el primero que grabe a los pocos días de comenzar a estudiar. Obvio que era para ver algunos aspectos del movimiento de mis manos (en aquel entonces), aunque creo que la elección de dicha pieza (Lilium) no podría haber mas asertiva para un momento como este 😛 (Si eres amigo veras algo mas que una pantalla negra)

Al final y gracias a la experiencia generada por los otros dos espacios (de ello hablara después) y muy en especial a la frustrante labor de intentar fusionar todo en uno solo espacio decidí que lo mejor era proseguir de manera aislada cada uno de dichos espacios, comprendiendo que la lengua al ser la forma general de cultura de un pueblo no debemos si quiera intentar forzarla a que nos aporte mas de lo que hasta ahora ha sido capaz de generar. A la vez que me empleaba a fondo en el estudio teórico-práctico de la música y con ambos panoramas estimulando y  expandiéndose en mi mente, por lo que me era posible transmutar de una forma similar las exigencias que alguna vez y de forma penosa  hice a la filosofía (practica, muy en especial) para encausarlas de una manera más adecuada en la música, y así generar por él un claro paralelismo de  este tipo pensamiento con la no tan recién naturaleza de mi persona hacia un claro desprecio de la respuesta y postura que se genera en la lengua española de este país (siempre muy detrás de las ideas que se generan en los primeros planos intelectuales), motivo por el cual no me parece ni por menos un pensamiento del todo descabellado. Evolución natural del nacionalismo que hace varios años formo parte importante en la formación de mi personalidad, hacia el desdén por todo lo que el individuo promedio cree representar lo mexicano.

Thomas Bernhard

Un buen observador mío (un amigo, si los eufemismos son lo suyo) comentaba que mi postura de desdén hacia lo que muchos consideran lo “mexicano”, proviene de mi ciego amor por la literatura alemana-austriaca…Lo interesante es que alguien como Thomas Bernhard también padecía en cierto grado mayor de sofisticacion el mismo “problema” que yo. 

Una entrada difícil de crear

Han transcurrido poco menos de tres años desde la última vez que escribí algo en este espacio aunque resulta interesante saber que aun preservo el recuerdo y la sensación que este espacio me dejaba, mismo que en gran parte me ha impedido volver el par de ocasiones que lo había deseado aunque pobremente intentado. Lo que en vano quizá, tratare de exponer en las siguientes líneas.

No creo que sea necesario el tener que mencionar −aunque irremediablemente he de hacerlo− el hecho de que cuando un hombre abandona ciertos patrones que aportaban algún grado de satisfacción a sus vidas se debe a que este ha logrado sustituir estos patrones con mecánicos o medios más complejos −logrados a través de la evolución natural de los mismos− o tal vez por meras y simples formas. Obviamente la evolución de estos mecanismos y medios no puede ser conseguida  por la mentira ni el forzamiento, un cambio natural se lograría a partir de una alteración de lo que llamamos “estados de madurez” del individuo.

Las formas, los ideales y demás que constituyen la otra manera de alcanzar estos reductos de satisfacción, representan una apuesta arriesgada en un sujeto de edad no temprana, ya que de no ser abrazados por la autenticidad del gozo que con llevaría una imprecación de los mismos, estaríamos hablando entonces de una posible negación de la persona hasta entonces construida, lo que inexorablemente conllevaría a una crisis en el sujeto mismo. En el peor de los casos podríamos hablar de convertirnos en el persecutorio de un fantasma imposible de abrazar, pero cuya búsqueda nos permite sustraernos de una realidad menos fortuita, pero que afortunadamente nos permite anclarnos a algo palpable.

Y es que yo, un ser que siempre ha luchado por priorizar por los mecanismos −que aportan una fuente de ecuanimidad mental ante la insensatez y evasión a la “felicidad” frívola− con los cuales he venido a construir a mi persona, infaustamente, y a pesar de haber sido advertido y de tener plena conciencia que estos de llegar a ser cedidos en cierta medida a agentes externos podrían conducir en muy poco tiempo a la destrucción de la identidad del individuo jamas tome las medidas pertinentes. Y lo mas gracioso de todo fue que antes de nada, mi unión a la forma encarnada haya representado en gran medida la salvación de lo que yo por tanto tiempo defendí y la cual tuvo a bien salvar de entre los vestigios al individuo, al que le devolvió la noción de su verdadera esencia, cuando este no tenia recuerdo de la misma

Y aquí estoy, tratando de recuperarme de un duro proceso, recogiendo fragmentos escritos por ese ser que alguna vez fui, tratando día a día de reconstruir esta imagen que con tanto empeño llegue a erigir con los recuerdos que aun conservo de la misma, con la imagen que este bella forma guardo con un recelo maravilloso para impedir el reclamo que el vulgo hacia de mi persona y que de no haber sido por ese gran ser es muy probable que ahora mismo no fuera siquiera capaz de volver en mis pasos hasta este espacio.

Imagen

может быть… ты реальный знает моя образ мышления?

Пожалуйста, мне не нужно из таким образом. Я не вернулся в этом блоге для получать глупые сообщения.

Cuando diversos elementos se conjugan en mi vida de forma tan pasmosa, no puedo otra cosa sino admitir que un miedo abrumador se apodera de mi ya que estoy consciente de que un momento que me dejara marcado para siempre se esta gestando. Para bien o para mal, eso queda determinado a partir de las acciones que en un futuro posterior inmediato opte por realizar. Esto quedara muy claro pronto…

Retornando de la realidad

En esencia este debería ser mi último semestre en la Facultad de Ingeniería, después de una charla con el Doctor Romo –quien ha prometido apoyarme– y después de semanas de estudio y meditación, me he dado cuenta que debo posponer por algún tiempo mi graduación.

Y es que el mayor problema al que me enfrento como un individuo con miras a la investigación, es que el sistema educativo de este país no se encuentra diseñado para personas como yo.

Mi plan de estudios claramente me cierra toda posibilidad de expansión y la mitad de las áreas de “especialización” que me ofrecieron en verdad apestan, ya que estas no tienen otro fin que crear autómatas al servicio del mercado –redes y seguridad, ingeniería de software y bases de datos–.

Cuando doy un visitado atrás y analizo detenidamente mi paso por mi Facultad me doy cuenta que desde tercer semestre he venido parchando–iniciando por electricidad y magnetismo– y “corrigiendo” mi plan de estudios. He cursado materias que no se encuentran en mi plan de estudios –electricidad y magnetismo, acústica y óptica, análisis de señales aleatorias, procesamiento digital de señales para comunicaciones– y aprobado otras en extraordinario por el simple hecho de no querer cursarlas dado que me parecen innecesarias y en casos muy específicos un insulto para el alumnado –algebra, química, estatica, computación para ingenieros, economía, literatura hispanoamericana, ética profesional– y las cuales no logran sino generar una idea clara que en mi facultad me malgastado mucho del tiempo que ahora necesito recuperar.

Si termino por tomar como ciertos todos los comentarios de los profesores que apuntan que la degradación del plan de estudio surge desde la búsqueda incesante por parte de las autoridades por obtener tanta certificación internacional sea posible, la molestia aumenta en gran medida.

Según las palabras del Doctor para ingresar al área de especialización que me interesa –prácticamente solo estudie ingeniería en computación para saber programar– necesito como mínimo, cubrir las bases de la ingeniería en telecomunicaciones. Si mis cálculos no me fallan quizá ello me lleve un año a partir de próximo semestre. Tiempo perfecto para mejorar el ruso, perfeccionar mi ingles, desarrollar una tesis y realizar mi servicio social con el Doctor Romo o con Herrera. Si fuese muy positivo, intentar publicar un artículo que me libre de la tesis –aunque ello lleva tiempo según las palabras del propio Doctor– y tener casi concluida la carrera de ingeniería en telecomunicaciones podria entrar en planes 😀

Mi ausencia a lo largo de todo estos meses se debido a esto. Quería evitar prolongar mi estadía en la facultad, pero ello no fue posible ya que fracase miserablemente. Por mi mente paso la idea de terminar la universidad este semestre y estudiar otra licenciatura, pero no, ello prolongaría aun mas mi deseo de enfocarme en lo que me interesa. Lo que sí es muy probable, es que dicho pensamiento lo retome en el momento que este cursando la maestría.

Fue hasta esta semana cuando le comente a mis padres mi deseo de seguir estudiando dentro de la facultad. Como siempre ha sido, mi familia solo respaldo mi decisión y me han prometido mantener su apoyo hasta que obtenga el doctorado. Mis hermanos me han tendido la mano para cualquier cosa que requiera y ello me sobrecoge de manera excesiva, ya que si bien es bueno saber que mi familia está detrás apoyándome en cualquier momento que la requiera, resulta un tanto perturbador saber si estoy listo para comenzar a responder sus expectativas. 

La influencia del modelo napoleónico de educación es prácticamente nula en los países de primer mundo. Si a mí me hubiesen dado a elegir, es obvio que hubiese optado por el modelo alemán de universidad moderna.

Este pequeño espacio que tiende poco a poco a desaparecer

Ha transcurrido poco menos de un mes desde que salí de vacaciones. Pensaba retomar en primera instancia este espacio, pero como termine el periodo escolar con una infección en el ojo izquierdo –causada por factores bastante predecibles– pospuse dicha decisión, con lo que decidí alejarme completamente de la computadora por algunos días mientras mi ojo se recuperaba.

Tenía en mente que solo fuesen pocos días, mientras podría disfrutar mi propia compañía. Deseaba mucho ir a conciertos, leer, despejarme y olvidarme de todo, aunque jamás pensé que me tardaría tanto tiempo en volver a  retomar este espacio. Pero bueno, aun queda un mes de vacaciones y dado que ya estoy escribiendo otra vez…

Comencé con algo que me disgusta y mucho: retomar pensamientos bastante lejanos. Tardare un poco en plasmar las ideas que ahora circulan en mi mente –más no así de eventos– y las cuales pensaba dejar libres durante este periodo vacacional. Quizá, y como ha sido siempre, ello no sera posible.

Aburrido como la cultura e incongruente como la razón

A lo largo de mi existencia he logrado reunir un sinfín de discontinua e incongruente palabrería, mucha de la cual, algunas criaturas consideran es lo más próximo a una definición de mi persona. Podría –si fuese un ser benevolente y magnánimo– jugar con dichas palabras tratando de formar una representación mucho más fiel y cercana a mi ser, pero como ello no ayudaría mucho, y dado que no me gusta conducirme lejos de mi naturaleza, optare por otro método.

Había comentado que me alegraba mucho el disponer de un poco de “tiempo libre” –el cual obtenía con la finalización de los laboratorios–  durante estas últimas semanas de clases en la facultad. El poder expandir mis medios de enriquecimiento personal –los cuales pueden fungir al mismo tiempo como medio de recreación– era uno de mis deseos que pensaba realizar en ese pequeño periodo de tiempo.

Como también han de saber, la música representa mi primera opción a la hora de pensar en algún evento denominado cultural. Dado que durante el último semestre escolar había palidecido de serios “problemas” en la cuestión de poder asistir a los conciertos que deseaba, comencé a idear en la manera en cómo podía saciar la ansiedad que me carcomía para cumplir con cierto número de conciertos o eventos. Después de meditarlo un poco comencé a notar que los conciertos de música son grandiosos, pero una parte de mi quería explorar algo más. Quizá sea el simple hecho de que no soy más que un amante de la música sumamente frustrado lo que genero la impetuosa necesidad de buscar algo –o alguien– que de alguna manera me mostrase una perspectiva diferente de la música, que me enriqueciera de una forma distinta de como lo venía haciendo –y no es que fuese malo, solamente que creo que algo como es la música me puede conducir a algo mucho, pero mucho más profundo de lo que he conseguido–.No tarde mucho en dar con lo que creo es el acompañante natural de la música…la danza.

Son pocas  las veces que he asistido a un evento de este tipo –cuatro o cinco, cuando mucho–, y en estas no he hecho más que confiar en lo que se sobre la música que emplearan para más o menos hacerme a una idea de lo que podría esperar –aunque siempre difieren sobre lo que había pensado–, razón por la cual confieso que en cuestiones de danza soy un neófito en su máxima expresión. No entiendo mucho, de hecho, y para ser completamente sincero, entiendo nada, no obstante, y a pesar de todas las carencias que pudiera poseer, la danza me agrada en muchos sentidos. Me gusta la incertidumbre que genera en mi persona las miles de posibilidades que brinda la pieza –un apego directo al contexto (estado emocional del compositor) que dio forma al nacimiento de la pieza, el resultado final (el cual aunque transmite la misma idea o sentimiento, se puede encontrar proyectada en otro evento que poco tiene que ver con el original) o simplemente tomarla como el escucha la comprende–, como se desenvolverán, pero sobre todo, me fascina ver como los bailarines hacen de la pieza algo suyo, como la sienten y disfrutan, ver como todo ello lo consiguen proyectar de una forma hermosamente natural –que en esencia creo lo es– a pesar de que ello ha sido meditado, estudiado y ensayado meticulosamente una y otra vez.

Y es que en aquella noche de jueves, todo se conjunto para que al menos una gran parte de la función realmente me dejase boquiabierto. Primero, la compañía era de danza contemporánea, lo que se podría decir, sirve para hacer más accesible –dado que es algo que se distancia un poco del rigor técnico y se acerca más a lo meramente interpretativo– el disfrute de la obra, claro, solo si al igual que yo, apenas comienza a adentrarse en esta expresión artística y cultural. Segundo, que de la compañía ya había oído antes y el medio a través del cual me entere sobre la presentación ofrecía una reseña bastante útil sobre la temática de cada una de las representaciones. Y por último, el que se utilizara el Danzón no. 2 para una de estas obras me hizo pegarme al asiento y prestar atención a cada detalle, disfrutar de cada desenvolvimiento, estando dispuesto a dejarme maravillar por todas y cada de las sublimes expresiones corporales que las tres bailarinas nos obsequiarían.

Y es que fue justo allí, en dicha obra, donde, apenas hace poco más de un mes –y por medio de una expresión visual– que redescubrí la soberbia y elegancia de una creación musical bastante conocida, idónea acompañante para tan bello homenaje a una profesora sumamente respetada y admirada como es Guillermina Bravo y que para mi persona posee la misma esencia que muchos encuentran en este ser y que yo encuentro en cada nota del Danzón No.2 de Arturo Márquez: la representación sutil y necesaria de la transición de lo rígidamente técnico como base, a lo interpretativo y expresivo.

En vivo resulta un deleite para la vista, un espectáculo hermoso en muchos aspectos, el cual tiende a perderse a través de la lente de la cámara –sobre todo si esta es colocada en una superficie de ladeada :-P–

De una forma mucho más personal he de decir que el nivel expresivo que poseía el trabajo de Contempodanza logro estremecerme en gran cantidad de ocasiones. El apoderamiento, apasionamiento y reclamación que las bailarinas hacían de la música –que de cierta forma era una manera de mostrar la labor de esta profesora por la danza–, así como el dominio que poseen de su cuerpo y su nivel de expresión corporal fue algo –y lo digo muy en serio–que me conmovió en un grado bastante elevado –lo bueno que fui solo :-P-, lo cual pocas veces he experimentado con algo distinto a la música. Simplemente me resultaba imposible el poder imaginar la rica perspectiva de la existencia que seres como ellos han de construirse cuando el mismo medio de contacto con su entorno funge como su mayor medio de expresión. Elevar a tal grado la comprensión y entendimiento de sus cuerpos debe permitirles alcanzar un nivel de entendimiento de sus personas como pocos, muy pocos seres en el mundo deben lograr. Y ello, sin espacio para la duda, es algo que me penetro muy dentro de mí ser logrando despertar cierto sentimiento de envidia por lo afortunado que pueden llegar a ser los bailarines. Y es que por más que me esfuerce jamás podre expresar una idea mía por medio de algo tan vivo y directamente ligado a mí persona como lo es mi cuerpo. Me resulta algo triste el saber que únicamente conseguiré expresar muchas de mis ideas con construcciones totalmente ajenas a mi persona y muchas de las cuales jamás llegare a contemplar como algo físico siquiera. Y aunque este pensar puede resultar bastante deprimente en muchos sentidos, no lo es en su base, ya que me reconforma el saber que de seres como ellos yo puedo contemplar y enriquecerme de algo que jamás podre lograr, sin olvidar que mi campo es otro y las recompensas que el mismo me bridara son diferentes pero igualmente satisfactorias.  

Al final de la función, y mientras viajaba de regreso a casa, no podía dejar de recordar mucho de lo visto, trataba de tomar únicamente pequeñas partes, algo que al final resultaba imposible dado que cada pequeño momento que recordaba tendía a conectarse con otro, y este con otro hasta llegar a un todo. Todo que me incitaba a la reflexión de la obra en su conjunto. Cuando al fin tuve conciencia de lo que sucedía descubrí algo interesante, y es que de las expresiones culturales jamás he pensado ni sentido que estén allí para el simple entretenimiento. No, su nacimiento y su razón se der se debe a razones diferentes: reflexión y medio de encuentro con uno mismo, algo totalmente lejano a la diversión y evasión que tanto desea el hombre vulgar. De allí que mi persona adore la música, que adore dicha función de danza y otras formas culturales como lo son el teatro.

El poder tener conciencia plena de ello termino por redondear el día. Y es que fue gracias a una expresión artística que hasta hace poco tiempo atrás se encontraba distante a mi persona que termine por encontrar otra pieza, otro momento que condujo a un entendimiento mayor de mi persona. Fue de hecho en esa misma noche cuando la frase que titula esta entrada nació y que de forma inmediata desbordo todas las ideas y pensamientos escritos. Pensaran ustedes que quizá es mucho para ser generado en un solo momento, pero he allí lo maravilloso de esa función, ya que no solo fueron concebidas ideas o abstracciones que habitaron mi mente por un instante de tiempo, eran imágenes, sensaciones y sentimientos que se reunieron y presentaron como un todo,  haciendo de ese breve periodo de tiempo uno digno de nunca olvidar.

Aburrido como la cultura e incongruente como la razón, las palabras que consiguen definir en gran forma lo que busco, lo que deseo, y lo que podría aparentar ante los ojos de la mirada vulgar. Si se comprende lo que he dicho aquí y se tiene una noción precaria sobre cultura y razón, se podrá comprender la frase en su conjunto, se comprenderá mucho de mi comportamiento, sino, es que simplemente ha malgastado segundos de su vida leyendo algo que de nada le servirá.

 

La mujer a la espera de su destino. Tiempo que conduce a la sumisión o al despertar de esa pequeña chispa de incertidumbre que surge dentro de su persona. Con la llegada del panorama generado por el matrimonio una reacción aterradora para algunos comienza. El ser despierta y una especie de rebelión tanto interna como externa se hace presente. Al final, el camino difícil es elegido. Resulta mucho más confortable enfrentarse a la incertidumbre que genera la búsqueda de la esencia del propio ser, así como el de una muy posible y preferible  soledad a optar por el vacio generado por una vida “segura” dictaminada desde la cuna.

A unos pasos de la maravillosa sala Carlos Chávez se encuentra la sala Miguel Covarrubias –en el centro cultural universitario–. Un espacio íntimo, acogedor y de lo mejor que se puede encontrar en este país en cuanto se refiere a la difusión de la danza en México. Yo lo desconocía, pero hasta que supe de la existencia de los jueves PUMA no falto cada jueves a este lugar. Aunque con la temporada de teatro de la UNAM la decisión se hacía algo difícil de tomar, lo que resulta maravilloso 😀

El día 30 de julio esta compañía de danza se presentara con la antología por su aniversario numero veinticinco –soy mayor que dicha compañía por unos días :-P– en el teatro del palacio de bellas artes. Oportunidad única para deleitarse con una muestra de danza exquisita en el que quizá es el mayor recinto cultural de este país. Justo lo que estaba esperando 😀