¿Me estoy haciendo viejo?

Uno de los aspectos que me impiden mantener una conversación “dinámica” con la mayoría de las personas de la Facultad son los pocos intereses en común que tenemos. Antes de comenzar a escribir el día de hoy comencé revisando mis post previos, ciertamente consternado note que algunas de las cosas que abordo de forma banal y sencilla no constituyen un tema de importancia para el resto de personas de mi edad, ¡y eso que me contengo en demasía cuando se trata de política!

Los programas de televisión -los pocos que me gustan- así como los libros que leo también difieren mucho de lo que un joven mexicano gusta. Lo que más curiosidad me da es que si ahora que tengo 23 años sucede esto,  ¿que pasara cuando tenga 80? Supongo que para ese entonces yo ya estaré listo para meter cuerpo en una tumba, mientras que el resto se aferrara a vivir una vida que nunca les pertenecio, haciendo al tonto creyendo que son capaces de enmendar sus tonteras 😆

Aun cuando es una serie muy buena no conozco a nadie de mi edad que le guste ¿será que el tipo de humor que maneja no es de su agrado?

¿Habrá alguien menor de 30 que le guste algo como esto?

Kierkegaard, uno de los autores que ahora me mantiene ocupado. Dudo mucho que alguien como Saren les interese a las personas de mi edad ¿por qué?, bueno eso si creo saberlo pero mejor me lo guardo para mi mismo.

Si hablara sobre el resto de mis anhelos de vida también estoy seguro que discreparía con el sueño de las mayorías de los jóvenes de este país. Y si, esta entrada solo fue la antesala a la petición hecha, la cual escribiré un día de estos. Aunque ello no cambia para nada el hecho de que en ocasiones me siento ya bastante viejo, aun cuando soy relativamente joven.

Cediendo a tentaciones pasadas

Hace tiempo, mucho tiempo cuando yo era un mozuelo de aproximadamente 11 años tuve la fortuna de tener mis primeros contactos cercanos e íntimos con el fenómeno conocido como internet. Tuve suerte de tener ese encuentro a temprana edad ya que en gran parte influyo en la toma de decisiones futuras.

La emulación de consolas era un fenómeno que tenía su auge en aquellas épocas y esa sensación de clandestinidad me resultaba sumamente intrigante. Paginas caídas, cerradas o atacadas era algo común en ese entonces, era tal la “persecución” de algunos de estos sitios que recuerdo que muchos solo se abstenían a dar avisos de avances en la emulación de las consolas dejando cabos sueltos para que el visitante comenzara a seguir el rastro de donde conseguir el resto de la información.

La primera vez que abrí el código de un juego emulado quede completamente maravillado, no comprendí nada pero me pareció maravilloso el hecho de ver cómo era posible desencriptar toda el sistema de archivo, pero lo mejor que a partir de su estudio de podían realizar mejoras sorprendentes. Mi interés fue tal que comencé a interesarme seriamente en la programación, comencé a realizar mis primeros programas y poco a poco me fui adentrando en paginas bastante más pesada y  clandestinas -en aquel entonces (1997) no había tanta facilidad para conseguir un servidor decente en el cual hospedarte sin tener serios problemas de contenido-, siendo ese momento cuando yo mismo y mi imprudencia ocasiono que mi interés en esas actividades cesaran por bastante tiempo. Mi propia falta de control me condujo a alojar algunos huéspedes bastantes indeseables para la computadora -la cual siempre estuvo sin antivirus debido a la confianza excesiva de mi hermano- hasta llegar al punto de que un troyano estaba dentro del sistema. Mi hermano -ingeniero en computación, del cual he aprendido muchas cosas- fue el encargado de lidiar con dicho intruso, y dada la molestia que le causo el tener que restaurar el sistema de arranque del sistema así como tener que lidiar con la recuperación de información -en realidad los archivos que ustedes creen eliminados no son eliminados tan solo se tienen punteros que indican la dirección del archivo, cuando un archivo se “elimina” solo se quita el apuntador a dicha dirección. Recuperar la información “eliminada” implica restablecer dichos apuntadores, y aunque suena fácil no siempre lo es. El formatear la computadora implica un proceso totalmente diferente, razón por la cual la información perdida en dicho proceso no se puede recuperar- razón que lo obligo a imponerme limitantes bastante serios en el uso de la computadora, limitantes que me condujeron a una reducción bastante drástica en el uso de la misma. El resto de la historia ya la conocen, mi interés por la programación se mantuvo intacto y por esa razón estudio lo que estudio, aunque mi enfoque de la misma se vio encaminada por otro camino -programación científica- hasta la semana pasada.

Mi profesor de Sistemas Operativos es un digno candidato a convertirse en uno de los mejores profesores que pueda tener en mi vida, siendo el responsable directo de revivir esas pasiones que algún día me cautivaron completamente y que hasta hace poco tenía olvidadas. Sus motivaciones pueden trascender para muchos los límites de lo ético, pero como el bien dice: “Yo no les ofrezco las herramientas para el vandalismo sin sentido, yo solamente intento revivir la pasión que algún día sintieron por la computación y que en ocasiones veo perdida en la gran mayoría de ustedes, eso es lógico si sienten atados sus conocimientos a las exigencias del “mercado” ¿O acaso alguien puede contradecir que lo que les harán programar allá afuera será algo que en verdad les apasione? Páginas web, bases de datos y demás no es la razón por lo que la gran mayoría decidió estudiar computación,  ¿o estoy equivocado?”

Es obvio que el profesor no se involucrara directamente con lo que decidamos hacer -por ello cuando nos habla de ese modo y comparte ciertos “secretos” nos dice: ahora no están hablando con su profesor si no con Miguel”- pero si nos ofrece las fuentes donde podemos comprender algunas cosillas útiles, las mejores están en otros idiomas pero bien vale la pena intentar comprenderlas, sobre todo las que están en ruso 😀

Dada la inflexibilidad del sistema operativo de Microsoft en muchos aspectos -y su torpeza en otros- he decidido recurrir a UNIX para cubrir mis nuevas necesidades. Comenzare de poco en poco ya que no estoy muy familiarizado con las nuevas implementaciones de UNIX -es maravilloso saber lo fácil que se ha convertido poder hacer un FTP- y a partir de ello comenzare a incrementar el nivel progresivamente.

Dado que mucha gente anda por la web afirmando cosas sin fundamente -como que mi estupidez me conducía a no aceptar las bondades de UNIX- , he decidido otorgarles a de ellos el honorable titulo de conejillos de indias para mis practicas 😆 -primero comenzare localmente, o sea la red de mi casa, después acudiré con alguno de ustedes (así que no se sorprendan si en estos días me ven más seguido por el Messenger “charlando” o enviándoles una nueva invitación 😀 ) que acepten y finalmente gente que no conozca-. Ahora bien, el gran dilema moral al que me enfrento es: ¿cuántos, quiénes y qué hacer para que aprendan de una buena vez las verdaderas bondades del software libre? 😆

Pero no se preocupen, mi interés fundamental sigue siendo la programación científica. El uso inmoral que le daré a UNIX será uno de mis Hobbies principales y nada más 😛

Aun cuando me mofe de ustedes en el momento de instalar Ubuntu mediante Wubi -que no fue a todos, aclaro- no puedo negar que es una forma simple y efectiva de instalarlo, sobre todo cuando tienen los discos duros saturados y no hay demasiado tiempo para hacer respaldos para comenzar a realizar particiones.  Aunque todavía estoy indeciso si me quedo con Ubuntu u opto por una mejor alternativa.

La realidad -aunque les duela a los que idolatran a Steve Jobs-.

Si tu lo recomiendas yo lo instalo 😆 –NOTA: Bill Gates nunca realizo esta recomendación-

Como siempre tuvo que ser. Aunque es claro que la balanza algún día se inclinara por algún lado, la pregunta es ¿por quién y por qué razón?

Prejuicioso

En algunos momentos he llegado a pensar que mis prejuicios han superado al resto de mis ideas, esa sensación me abordo varias veces mientras escribía el post anterior. Dado que no me quiero quedar con esa sensación escribo esta pequeña entrada -espero- que me quite esa carga de encima.

Sobre la big band jazz de México y las voces femeninas del jazz…En ocasiones me pongo a pensar hasta que punto mis ideas pueden estar impregnadas de todos los prejuicios propios de una sociedad malinchista y misógina como la nuestra, y aunque estoy casi completamente seguro de haber evadido muy bien hasta hoy en día estas ideas -ello se vera cuando hable de las feministas, lo cual no pasa del martes, creo- uno nunca puede estar completamente seguro.

Al igual que en otros aspectos la mofa que en ocasiones gusto hacer sobre este pais no es una evidencia directa de mi pensamiento -al menos consiente-.

1.- No tengo ningún problema con la fusión del jazz con otros géneros. No soy un purista ni nunca he pretendido serlo -en todos los aspectos de mi vida-, pero si creo que la imitación directa -en vez de la adaptación del genero al lugar de origen (por eso Magos Herrera nunca me ha agradado)- no conduce a nada mas que a una llana y triste imitación. De lo contrario no me podría explicar la razón del porque el mayor auge de las artes en nuestro país -música, pintura (el maravilloso muralismo) arquitectura, etc.- fueron acompañadas de la majestuosa campaña de concientización cultural mexicana -no me gustaría decir de carácter nacionalista, aunque creo que fue un elemento siempre presente-, sobresaliendo la campaña impulsada por el maestro José Vasconcelos, mientras que hoy en día nuestras “endebles” artes se encuentran acompañadas por ese desprecio por lo “Mexicano” y la aceptación de la apertura de lo Mexicano al mundo, Ja.

Las funciones de Jazz con elementos de Funk son de mis preferidas 😀

Supongo que esa es la razón por la cual he dejado de escuchar Horizonte. En todos estos años que llevo escuchando la estación no más de cinco ocasiones he escuchado que promuevan el poco Jazz mexicano existente. Lo que más me molesto de la estación fue su afán de un locutor -el cónsul- de expresar -casi- abiertamente su falta de agrado hacia Eugenio Toussaint ya que según él es un músico que esta “demasiado promocionado”. ¿Y eso qué? tú hablas mucho en Francés y nadie dice que eres un vetusto malinchista.

¿Cuál de las opciones creen que pasarían en Horizonte? Obvio, la segunda. La razón la sigo desconociendo.

Si, si, muy bonita pose para la foto, pero por favor ya deja de poner tanto Vocal Jazz argh. Por eso solo los escucho cuando no hay locutores -no tengo la menor idea de quién sea el encargado de poner la música de 12 pm a 6 am pero creo hacer una mejor labor-.

2.- No tengo ningún problema en reconocer la valía de los cantantes de Jazz -ambos sexos- pero tampoco creo que debamos exaltarnos y elevar en un punto mayúsculo del que realmente “merecen” dentro de la historia del Jazz.

Lo único que si me molesta es que en su afán de dotar de un “nuevo rostro” a sus creaciones musicales -mediante un tratamiento armónico e instrumental, más casi nunca vocal como se puede apreciar- lo único que consiguen es demostrar que posiblemente nunca comprendieron el motivo de existencia del Jazz, lo que conduce -quizás inconscientemente- a la desvirtualizacion de dicho genero. Actitud comúnmente vista en interpretes provenientes de lares tan distantes a los Estados Unidos y casi siempre de raza blanca -y no es un comentario racista-, no así en los afroamericanos quienes han sido en gran medida los responsables de proseguir con la evolución del Jazz sin entrar en conflicto con las “limitantes” del genero.

Al parecer a Diana Krall -¿alguien dijo kitsch?-no le han dicho que los elementos compatibles entre ambas formas de hacer música dieron como resultado el nacimiento del Jazz, intentar agregar más elementos blancos a dicha música es un error que conduce a la desvirtualizacion del Jazz. Supongo que por ello no es considerada más que una bella voz.

El recurso mayormente empleado hoy en día para “elevar” la obra musical a un nuevo nivel es incorporarle elementos de una banda sinfónica. Con ellos hasta Alex Lora “crece” como artista, aunque su creación sin dicho apoyo sigue careciendo una evolución substancial.

 

A diferencia del buen Louis Armstrong quien jamás tuvo una voz privilegia pero cuyo entendimiento del Jazz le permitió realizar aportes al género sincopado que todo el mundo le reconoció -y aprecio- elevandolo a una categoría casi cercana a la de genio.

Lo reconozco, en cuestión de voces siempre he optado por oír las cantantes de la vieja escuela -léase Bessie Smith,Sarah Vaugha, Carmen McRae,Ella Fitzgerald,etc.-. No sé a qué se deba, pero siempre he creído que el Jazz se escucha mejor en voces negras.

Aunque interpretes como Roberta Gambarini -la cual sencillamente me fascina- son responsables de darme una buena sacudida cuando suelto de mas la lengua -como en este momento-. Gracias a intérpretes como ella he comprendido que el Jazz no se puede mantener intacto -aunque conserva su esencia intacta- ya que de lo contraria habría un detenimiento evolutivo del mismo. Lo mejor que puedo hacer es comprender que el Jazz se ha extendido alrededor del mundo, adaptándose a culturas locales y/o musicales nacionales. Esta adaptación a un sinfín de entornos -la falta de esta adaptación en nuestros músicos me conduce a mi renuencia a aceptar como Jazzistas a varios músicos o intérpretes de este país- nos da como lugar un enriquecimiento del mismo y la creación de muchos estilos distintivos, y por ende conducen a un mejoramiento del género.

Una muestra de lo que al parecer me molesta mucho pero que en realidad no es así. Jazz funk con un voz masculina 😛

Cinco conciertos, cuatro maneras de hacer jazz

Sin temor a equivocarme puedo decir que el fin de semana pasado ha sido uno de los mas fructíferos -musicalmente hablando- en toda mi vida. Dos de mis “prejuicios musicales” fueron puestos a prueba, el primero -la calidad del jazz europeo- de ellos fue pulverizado por un par de bandas. El segundo -las voces y las grandes bandas de jazz- se mantuvo completamente intacto, aunque estoy dispuesto a ponerlo a prueba nuevamente en la siguiente oportunidad -real- que se me presente.

Les hablare brevemente de los conciertos y después definiré las razones por las cuales estos prejuicios terminaron de tal forma.

El primer concierto al que asistí -y el que más expectativas había creado- fue el del quinteto de Gustavo Bergalli (Suecia). Sin lugar a dudas este concierto fue el que presento una elaboración técnica mucho más compleja -desde los armónicos, hasta las improvisaciones-, lo que se tradujo por momentos en una nueva desvirginizacion auditiva para mi persona, sobre todo en la trompeta, ya que es un instrumento que es difícil de escuchar en manos de algún solista mexicano -¿la razón?, pues ni yo lo sé, aunque supongo que algo tiene que ver el hecho de que se trata de uno de los instrumentos más difíciles de dominar- . Con un mayor apego a la verdadera esencia del jazz y con un alto nivel de depuración musical, esta banda logro ahuyentar a los jóvenes -supongo que el día y la hora tuvo mucho que ver- para atraer a un público mucho más maduro, ávido de un tipo de música diferente, lográndome brindar la oportunidad de ver con diferentes ojos -mas bien oídos- a las bandas de jazz europeas. Aunque debo reconocer que lo verdaderamente valioso que me ofreció este concierto fue una muestra clara de lo verde -demasiado verde- que están mis conocimientos sobre teoría musical, pero sobre todo mi muy reducido panorama musical.

Aun con todo lo complejo que puede llegar a ser este tipo de jazz es el que más llego a disfrutar, sobre todo cuando descubro que las pocas horas que le puedo dedicar al estudio de la música han comenzado a dar sus frutos 😀

Una semana posterior al concierto de Gustavo Bergalli se presento el maravilloso grupo Rhythm Desperados (República Checa). El estilo de esta gran agrupación se centra en el jazz fusión, sobresaliendo de maravillosa forma tanto el Funk así como los “ritmos latinos” -no me gusta denotarlos de tal forma ya que comúnmente cuando asisto a algún concierto de algún latino me encuentro con la “novedad” de que estos no son apreciados, ni usados, por la gente de estos lares, el ejemplo más claro es la big band jazz de México-. La maravillosa fusión de ritmos dio como resultado uno de los momentos más espectaculares que he presenciado en la sala Carlos Chávez.

En la parte de improvisación correspondiente a la canción Sunny, Boris Urbánek -pianista- hace un movimiento en su banco tomando con la derecha el teclado mientras que con la izquierda el piano. La combinación de ambos instrumentos fue tan sublime que la gente estalla en jubilo unánimemente y todo ese maravilloso sonido se fusiona en una impresionante explosión auditiva que me conduce por primera vez en toda mi vida a dar un “grito” de apoyo a los músicos. Sin lugar a dudas un momento mágico que desafortunadamente no pude registrar más que en mi memoria, la cual espero no mitifique con el paso de los tiempos ese momento hasta posicionarlo en un lugar imposible de alcanzar.

Dada la calidad de estos músicos decidí volver a escucharlos en su siguiente presentación que sería en el EuroJazz. El concierto no fue tan bueno como el de la Sala Carlos Chávez -el ambiente y la intimidad del lugar influyeron mucho- pero me fascino volver a escucharlos. Lo peor fue que en esta ocasión no llevaron discos para vender -el viernes los vendieron en la sala Carlos Chávez a ciento y algo pesos, dado que no escuche el momento en que anunciaron la venta del disco y sobre todo el hecho de que me encontraba hasta la parte alta de la sala impidieron que pudiera adquirir un disco (si, volaron) :cry:-  y ahora que he buscado su música simplemente no la encuentro 😦

Previo al concierto de Rhythm Desperados acudí a la plaza de la delegación Tlalpan para escuchar a otra banda de Jazz que atrajo mi atención, su nombre Mole Caribeño.

Estos sujetos fusionan géneros como el Jazz, ritmos propios de Haití, y algo de Reggae. El resultado es una hibridación musical bastante amena que provoco -además de calentar los motores para el concierto fuerte del viernes :P- que mis pies se comenzaran a mover en sincronia de tan exquisito ritmo, algo que -dada mi personalidad- se puede catalogar como una verdadera hazaña.

De los pocos grupos de Latinoamérica que ofrecen un Jazz totalmente impregnado de su cultura, dejando un agradable sabor de boca tanto para los Jazzefilos como para los que no gustan mucho de este tipo de música.

El último concierto del fin de semana corrió a cargo de la big band jazz de México. Dado que era el cierre de un maravilloso fin de semana tenía la esperanza de que dicha banda fuese capaz de ofrecerme un concierto de igual intensidad que los anteriores. Lo malo es que ello no fue así.

No entiendo a que se deba pero esta banda se limito a presentar una seria de adaptaciones musicales de temas bastante conocidos. Desde Frank Sinatra hasta Ray Charles la banda no presento nada novedoso, su renuencia a adaptar el Jazz a una zona tan diversamente rica como es Latinoamérica y limitarse a una pobre “imitación” del Jazz Norteamericano me provoco un desinterés mayúsculo que irremediablemente me condujo al abandono de la sala inmediatamente al fin del concierto, sin tener un interés en escuchar el bonus que dicha banda quisiera obsequiar.

La banda no es mala, de hecho me parece bastante recomendable para los iniciados en el Jazz, o para aquellos que gustan escucharlo casualmente, para mí resulto ser una banda que ofreció un concierto bastante simple debido a la falta de innovación de sus integrantes, una banda que realizo un excelente de trabajo de imitación, totalmente contrario a lo que hubiese esperado encontrar: un buen trabajo de creación. ¿Buen sonido?, por supuesto, solamente que es algo que mis odios ya han escuchado, lo que considero imperdonable es que desde hace ya bastante tiempo vienen presentándose con varias canciones que parecieran inherentes al grupo, lo que me da la impresión de poseer algo de miedo de desprenderse de adaptaciones “exitosas” y tomar de una buena vez y para siempre la esencia del Jazz, mientras esa actitud no cambie no tengo interés en volver a escucharlos.

Debo confesar que tenía una ilusión tremenda por ese par de voces -que al final resultaron ser tres debido a la integración de una voz masculina-  pero las mismas me decepcionaron mucho al mostrar su palidecer en el momento de adaptarse a las condiciones del recinto, pero sobre todo a las circunstancias, a tal grado que en diversas ocasiones las voces desaparecieron completamente en el momento en que estas intentaban acompañar a la banda, dando una sensación de estar presenciando una enorme falla en el audio -se les veía cantar pero sus voces no eran fácilmente perceptibles-.

Creo que la Big Band Jazz de México debería de comenzar a renovarse seriamente, de lo contrario su carta de presentación no pasara de ser los músicos que acompañaron a alguien como Armando Manzanero, puff.

No se oye mal, pero siento que sus voces sufren de más…

… ha si recurrieran a otro tipo de Jazz. Aunque reconozco que no es mi subgénero predilecto.

Bien ya que les he presentado el esbozo de los conciertos no puedo decir más que:

1.- La versatilidad de las bandas no depende de las influencias musicales con la que los músicos hayan crecido, y mucho menos de la zona de origen. Este más bien depende de su capacidad como músico, pero sobre todo, encuentra su base en el interés de la música que deseen proyectar. Europa me ofrece una gama interminable de nuevos sonidos, los cuales -por supuesto- iré a buscar.

2.- Sigo creyendo que lo más adecuado es no presentar voces junto a una gran banda de Jazz. Las voces son exquisitas en quintetos, cuarteros o tríos, pero dudo mucho que estas sean adecuadas como complemento de una banda de Jazz. Si deseo seguir experimentando nuevas sensaciones auditivas no he de seguir el camino de los “cantantes de jazz” y si el de los músicos.

Malentablemente este fin de semana concluye el EuroJazz 2010, y muy posiblemente la ida a conciertos de Jazz 😦  Ahora lo único que espero es que la UNAM no me decepciona y vuelva a organizar su Festival de Jazz.

Pascal Schumacher Quartet la banda que me ofrecerá el último concierto del mes -espero que no-. Hubiese preferido que se presentaran en un lugar cerrado, ya que las notas que llegan a manejar pueden perderse fácilmente dentro del sonido cotidiano de la ciudad.

Imagenes

Pensaba escribir sobre las feministas y las alianzas pero aun tengo algunas cosas por hacer. Supongo que estas entradas las escribiré el fin de semana -aunque quien sabe, ya que desde el viernes tengo conciertos- 😀

Hace un tiempo me enviaron el enlace de una página donde al subir una imagen se te permite realizar algunas alteraciones con resultados un tanto graciosos. Subi una imagen mía de hace algunos años, dado que no poseo otra con las caracteristicas “adecuadas”  -en mis últimas fotos ni siquiera sale mi rostro :lol:- no tuve más opción. Aquí les dejo las imágenes, digo,  para que no se piense que soy incapaz de reírme de mi mismo 😛

Esta foto ya tiene sus ayeres. Fue de las ultimas que me tome antes de que me hiciera el mohicano -o sea tendrá sus 2 años aproximadamente-.

Afuera del MUAC, esta foto fue después de un concierto de la Sala Carlos Chávez -si no mal recuerdo fue de Agustín Bernal-. Con esta foto los resultados fueron bastante malos. El motivo lo desconozco.

Se supone que esto es en mi forma femenina. No, no, no, señores con esto solo parezco un tipo con tendencias al travestismo o bien un intento fallido de metrosexual 😆

Si fuese ¿negro?

Lo que muchos pensarían que es mi sueño dorado: ser “ario” 😆 Dios porque no me hiciste caucásico así sería menos cachetón 😆

Asiático. Aquí si me pasaron a desgraciar. Gracias dios por hacerme ¿Mexicano? 😆

De Asia occidental. Ah pues no esta tan mal ¿no? 😆

¿Anciano? ¿Pero por qué me puse más café de lo que soy? Lo único seguro es que no llego a esa edad. Hasta “cosa” me dio esta imagen.

“Estilo manga”. Como siempre todo mundo sale ojón y menos feo de lo que en realidad es.

Estas según son como serian pintadas por Botticelli, Modigliani y el Greco. “Pintadas” todas ellas en tiempos de crisis 😆

 

 

El hombre simio. De lo mejorcito ¿no? 😆

Vivir a manera de…

De lo que si les puedo hablar es del experimento al que hice énfasis ya en dos post anteriores. Este solamente constituyo un ejercicio -uno de los “muchos” que gusto llevar a cabo en mi persona- mental que sirve para corroborarme algunos aspectos.

La finalidad era fácil, hallarme en un estado mental -como el de todas las personas- que me condujera a establecer relaciones sociales más fácilmente. Todo esto partiendo de la premisa de que la compañía humana ayuda en la recuperación de una depresión leve.

Encontrándome en un estado “vulnerable” podría conseguir que la compañía de cualquier persona me fuese más amena. Para llegar a dicho estado durante el primer mes -inicie por la segunda semana aproximadamente- de este año me prive de todo aquello que provoca satisfacción en mí persona. Esto se traduce en:

1.- Nada de música.

2.- Nada de lectura recreativa.

3.- Nada de videojuegos.

4.- Abstención total de ejercicio físico.

Dos semanas -más o menos- fue lo que me llevo conducirme a un estado de depresión leve. Los síntomas se tradujeron a una sensación de inutilidad -debido a la nula ocupación provechosa del tiempo- de mi persona. Esto se tradujo físicamente en más horas de sueño, y desgano en la realización de labores cotidianas. Lo único que me salvaba en aquellos días era el escribir. De haberme quedado sin nada, hubiese terminado como ustedes 😆

He de reconocer que el poder ir a la escuela significo un alivio para mi persona ya que podría tener -mediante la gente- un medio de distracción. El problema con dicho experimento es que mi persona jamás presento algún interés en establecer relación con las personas -a sabiendas que para aumentar mi promedio requeriré de su ayuda, algo que si necesito pero al parecer no quiero lograr con la ayuda de los demás-. En ningún momento quise  obligarme a ello ya que de lo contrario todo se iría a la basura. Lo más gracioso -hasta pareciera como si se me motivara a al acercamiento social- fue que hasta un alemán de nombre Paul -alumno de intercambio. Me dijo su apellido pero es un tanto difícil de recordar y más aun de pronunciar- causo nulo interés en mi persona. El joven es todo lo opuesto en apariencia al estereotipo del mexicano, pero en el fondo sus reacciones ante mi persona no me convencieron de que se fuese algo distinto a lo que he conocido. He hablado un par de veces con él, y ello se dio gracias a un vago interés mutuo. Sin la existencia del mismo, dudo mucho que habríamos cruzado palabra alguna.

Su interés en mi fue por él la swastica que porto conmigo y mi actitud un tanto diferente al de las demás personas, a las cuales definió como “afectuosas” -Dios mío, si lo dice un Alemán entonces si soy un amargado :lol:- y no tan “cuadradas” como la gente adulta de su país -actitud que dice ha comenzado a cambiar entre los jóvenes-. Mi interés en el fue saber qué demonios lo incito a venir a prepararse como Economista -es gracioso ver como un economista de aquel país lleva materias de ingeniería, mientras los del nuestro….- a un país con un nivel de educación inferior al suyo. Mi respuesta, fue un tanto más latosa que la de él, y dado que no la comprendió bien le dije que al final del semestre -cuando se acostumbre y analice un poco más a la actitud de las personas de este país- le podría explicar mejor ello. Mientras, su respuesta fue algo más fácil -tiene algunos problemas para expresarse correctamente, por lo que su respuesta estoy seguro quedo corta en muchos aspectos- interés cultural, el hombre tan solo desea aprender de otros lares para enriquecerse como persona.

Paul fue el sujeto mas “interesante” que conocí en estos días -el hecho de que hablara con el únicamente en esa clase ha hecho que algunos ya me comiencen a ver como racista, y no los culpo-, el resto de personas con las que tuve contacto -sobre todo en el CELE- las he ido alejando un poco de mi persona para quedarme poquísimas. De entre ellas la única que medio me entretiene es Julia, la compañera de clases de sistemas operativos que me ayudo a elegir la canción. Existe un sujeto que también dice algunas cosas interesantes en el laboratorio de Microcomputadoras, pero nada más.

Dudo mucho que este pequeño experimento haya valido la pena, ya que la falta de interés en mis actividades diarias pudo ensuciar fácilmente el resultado del experimento. La facilidad con que pudo influir mi estado en el interés de relacionarme con el resto de las personas -nulo interés siempre presente, aunque quizá en dicho estado emocional este pudo incrementarse- es lo que me conduce a dicha conclusión.

La privación de actividades termino en la cuarta semana de clases y mi estado de ánimo ha cambiado muchísimo. En el aspecto físico me siento mucho mejor, en el mental ni se diga. No sé porque pero el dejar de hacer tanto tiempo ejercicio -6 semanas aproximadamente- me provocaba una sensación de ausencia permanente, además de que mi cuerpo lo sentía extraño -no tengo ni la menor idea de porque-. Podría parecer que soy un masoquista, pero ese dolor -provocado por los pequeños desgarres que produce el ejercicio- me resulto sumamente agradable.

Lo gracioso de todo esto es saber que mi persona si cambio después de este periodo y después de ser una persona más “pasiva” he vuelto a ser el presuntuoso de siempre. Ello lo sé por qué en días pasados Julia me pregunto si estaba bien, yo pregunte el por qué preguntaba ello. Pues bien, me dijo que sentía que mi actitud hacia ella había comenzado a cambiar un poco. Yo no pude sino sonreír y le respondí que no pasaba nada solamente que así era yo -por su rostro puedo decir que no comprendió muy bien lo que dije, pero tampoco quiso saber más-.

Lo único cierto de todo esto son estas ideas, las cuales me acompañan desde hace tiempo pero que ahora expresar con mayor seguridad.

1.- El mundo y las personas se vuelven mucho más interesantes cuando las tienes más próximas, ya que puedes comprobar por ti mismo muchas de tus ideas que antes solo tenias como meras concepciones.

2.- La sociedad que un día me motivo ahora es un conjunto de necedades y conformismos.

3.- Mis pensamientos están en contradicción con el presente; mis necesidades -además de escasas- son fútiles e innecesarias; mi argumentativa y criterio produce no otra cosa que el aislamiento y el choque contra el pensamiento común, pero sobre todo, el aceptado. En pocas palabras: voy por buen camino.

 

Aun sigo extrañando esta imagen. No sé a qué se deba pero aun me cuesta verme con pelo y  el rostro descubierto. No sé que pasara el día que tenga que vestirme de manera “correcta”.

¿?

Desde hace algunos días he estado pensando en dos cosas a partir de la naturaleza emotiva de un post de Marlitt.

La primera de ellas es reflejo total de su entrada, mientras que la segunda fue resultado de las ideas que surgen a partir del primer punto. Este último -el primer punto- me condujo a realizarme la pregunta:

¿La literatura formadora de la ideología de una persona es reflejo incondicional de la naturaleza de la persona, o esta es solo es resultado de la búsqueda de auto convencimiento de nuestras idealizaciones creadas a partir de los valores aprendidos?

Como es bien sabido por ustedes, el tipo de literatura con la que más me he “identificado” es la filosofía existencialista. No comprendo el motivo de mi incesante búsqueda -desde que tuve noción de este tipo de pensamiento- por las obras de Kant, Schopenhauer, Sartre, Nietzsche y Kierkegaard, lo único que sé es que desde el momento en que tuve contacto con este tipo de ideas sencillamente quede maravillado por la identificación que mi personas creyó encontrar. Esta falta de claridad en la respuesta a la pregunta, me conduce a la formulación de otras preguntas que me conduzcan al encuentro de respuestas satisfactorias. Lo malo de todo ello es que no puedo ni contestar ni la primer pregunta cuando ya he comenzado con otras 😐

¿Es posible que la natura del individuo quede intacta en un entorno -como el nuestro- donde todo mundo nos intenta decir cómo debe ser nuestro comportamiento a tal grado que se pregone la universalidad intelectual? ¿Es posible que lo que muchos catalogan como enfermedad -o trastorno- es una salida al deseo de aferrarse a nuestra propia naturaleza, intentado despreciar una personalidad que fácilmente se nos escaparía de nuestro control al no ser aceptada ni concebida por nosotros?

Mi conducta antisocial seria catalogada fácilmente como un trastorno mental, aunque ello no lo ve así mi persona. Quizá sea el hecho de no querer aceptar el problema, pero creo, que sin la existencia de ese trastorno en mi persona, perdería fácilmente la idea de quién soy. Si aceptase el hecho de vivir como el resto de las personas, quizá podría dejar de lidiar con ese problema, pero caería fácilmente en otros mucho más graves -como el de la indiferencia ante la vida o la codependencia al resto de los demás-. Y ello no me lo dice nadie más que el resto de las personas con sus conductas, ya que basta con verlos directamente a los ojos para descubrir fácilmente muchos de sus complejos.

El provenir de una familia donde las enfermedades -de carácter no mental- heredadas es casi inexistente, pero no así a las mentales -neurosis, pero sobre todo la esquizofrenia son conductas algo “comunes” de ver en algunos de mis parientes cercanos- me ha hecho pensar desde niño -etapa en la cual pude corroborar la existencia de estas enfermedades en mi familia- que por herencia mi persona tiene el potencial de desarrollar alguna enfermedad de este tipo. De lo que no estoy seguro es que tanto ha influido esta idea en mi persona para conducirme en la aceptación de algo que bien podría ser inexistente. Lo que de nueva cuenta me conduce a la primera pregunta.

Supongo que todas esas ideas son responsables de mi aceptación de la teoría filosófica de Nietzsche -sobre todo la de su periodo chauvinista- y de los demás. El haber hecho énfasis en Nietzsche se debe a que gracias a sus ideas concebí uno de los pilares de mi pensamiento, bajo el cual comencé a construir el resto. Pilar que sintetizo en esta conclusión:

En este mundo, ninguna idea es realmente verdadera ni incorrecta. Solamente en un estado cercano a la locura es cuando las ideas alcanzan un estado de validez universal. Estado que bien valdría la pena alcanzar.

Bueno esto último no quiere decir que desee estar en una posición cercana a la locura -aunque…. quien sabe :P-, pero sí creo que algunos tratamos de alcanzar ese estado de aceptación total de nuestros pensamientos -de forma inconsciente quizá-. Algunos -como yo, y un par de ustedes- a través de un estado del tipo “misantrópico”, mientras que el resto lo hace a través de sus métodos de conducta “normales”, con ello con conductas como el enamoramiento enfermizo o el sueño eterno 😆

Después de algunos minutos de pausa… -y no es broma-

Dada la facilidad con que mi mente tiende a perder el camino inicial y comienza a vagar por las demás ideas que alberga he tenido que hacer una pausa para tratar de concluir este post y continuar, y no es que viva en conflicto con mis ideas, más bien creo que este entrada tendría mas provecho si la hubiese llevado de manera privada. Razón por lo cual le pediría que si lo que desean es responder a algo a este post háganlo solamente a la primera pregunta, aunque preferiría que se abstuvieran a leer esta entrada como un recuerdo de lo que es mi persona y nada más.

P.D. Prometo no presentar mas entradas intermedias como esta o publicar conversaciones personales una vez que hayan concluido 😀

¿El aislamiento es un problema del individuo “enfermo”, o,  una respuesta a un entorno que se encuentra en peores condiciones que el?