Sobre los límites del cuerpo

Se supone que a estas horas debería estar en un concierto. Se supone que hoy debería haber sido un día completamente de acercamiento a las artes y no de escritura. Las lluvias nocturnas consecutivas de estos días y mi necesidad de permanecer solo me condujeron a contraer una molesta gripe.

Estoy algo desilusionado porque esta era la primera vez en mucho tiempo en el cual planeaba un día fundamentado en la idea de comprender lo más posible. Estudie algo de teoría para entender algo de pintura, algo de música para comprender mejor una pieza en específico.

Estaba emocionado, ilusionado, aguardando para que llegase el sábado, y todo para nada.

El día de ayer me desperté con el cuerpo totalmente cortado, no tenía demasiadas ganas de  levantarme, pero aun así tuve que hacerlo, de no haberlo hecho me hubiese perdido la exposición de Soulages. Me bañe, comí lo que encontré y apenas una hora después de la apertura del museo yo ya estaba viendo la obra de aquel artista.

Poco comprendí de la misma, y por mas que trataba de evocar lo aprendido en días anteriores nada vino a mi mente. Solo pude guardar en mi memoria algunas imagenes ya que mi cuerpo no deseaba estar parado contemplando, quería estar descansando para reponerme lo más pronto posible de esta enfermedad.

Tendría que estar terminando mi tarea pero ello no es posible. Lo que me parece extraño es como puedo concentrarme en escribir palabras y palabras sin que ello represente un problema. Es raro, quizá después de todo mi cuerpo no quiso salir de casa, ni hacer tarea el día de hoy 😛 aun cuando el clima invita a todo lo contrario. Una verdadera pena, que solo podre superar sustituyéndolo con algo mejor, ¿pero qué? Y para colmo de malas, los libros de la central no me duraron toda la semana 😦

Así que favor de recordar: con tres días de lluvia, una semana de mala alimentación y pocas horas de sueño, mi cuerpo muy posiblemente contraerá una gripe 😡

P.D. Si ven escrito incoherencias al por mayor, favor de no indicarlas ya que un enfermo es el que escribe 😛

¿Narcóticos? Para nada, no me gusta debilitar mi sistema inmunológico por algo tan simple como una gripe. Y ahora que recuerdo…yo nunca busque la vacuna de la gripe AH1N1. Desde aquella fecha de la pandemia no me había enfermado. Resulta gracioso, porque aquella gripe me duro poco menos de dos semanas, todo un record. ¿Será que fui infectado por aquel virus? Si ello es cierto ¿Por qué no estoy muerto? 😆

Algo como esto solucionaría todo 😀 Lo que no comprendo es porque si el año pasado, así como el antepasado hubo festival de Jazz en la UNAM ¿por qué este año no lo hubo? ¿Tan grave les han pegado en el presupuesto? ¿Será que al buen Narro no le gusta el Jazz? Nos lo deben y lo saben.

Aunque tampoco he sabido nada de ti. Eso comienza a preocupar, sobre todo porque el festival “de las culturas en resistencia” si se llevo a cabo con algunos cambios. Que mala onda, la verdad. A ver con que nos salen despues. Supongo que lo sustituiran con Belinda o una de esas porquerias.

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Sobre el porqué es conveniente hablar con las personas

Esta entrada originalmente la tenía contemplada como una serie de tres anécdotas que tuve por estos días. El problema es que al ser algo largas, solo extenderían demasiado el post. Razón por la cual decidí dividirlo en tres. Las cuales se presentan a continuación. Aunque también debo de recordar dos cosas:

El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.

Los hombres vulgares han inventado la vida en sociedad porque les es más fácil soportar a los demás que soportarse a sí mismos.

Sobre mi fuente musical

Hace un par de días me reencontré con un buen amigo mío a través de Facebook -esta bien, reconozco que en ocasiones esa porquería tiene sus ventajas 😛 -. Habían  transcurrido ya varios años desde la última vez que lo había visto, por lo que no tenía ni idea de cuál era su conducta actual.

El sujeto se llama Alan y era el encargado en primer semestre del CCH en hacerme compañía. Aunque nunca supe cómo fue que lo deje que se juntara conmigo, ya que hasta donde recuerdo el sujeto ya me venía siguiendo. Como sea.

No es que me entusiasmase mucho con el hecho de volver a saber de él, pero debo reconocer que me decepciono ver que sus gustos musicales -así como su mentalidad en general- se condujeron por los estatutos impuestos por la cultura popular. Dado que el siempre tuvo interés por algunos géneros musicales que escuchaba, una de las primeras cosas que me solicito al vernos fueron algunas recomendaciones así como algunas páginas -sobre todo blogs donde se postearan álbumes de ciertos grupos o géneros- para seguir buscando por su cuenta.

Me pareció raro, pero me solicito algo así como mi principal fuente para obtener música ¿? Bien pensando mi fuente actual para descubrir nueva música no es más que los músicos mismos. Los lazos que unen a los músicos en algunos casos pudieran parecer inexistentes debido a la competencia entre los mimos. Pero en otros el panorama es muy diferente.

En uno de esos días, mientras estaba viendo Classic Arts Showcase -el cual veo con la frecuencia que me sea posible y dependiendo que estén transmitiendo- tuve la fortuna de conocer al laudista Edin Karamazov -lo que me recuerda que debo terminar de escribir otra entrada, depende que tanto tiempo tenga…- que comencé a percatar que de dicho canal provienen algunos de los músicos que actualmente escucho, aunque la mayoria son piezas o conciertos específicos de algunos músicos que ya conocía antes.

Si, de fuentes diferentes a los músicos que escucho, quizá la mayor fuente de música que poseo es dicho canal. Algunos músicos de Jazz como Marcus Roberts, Lou Donaldson entre otros, los conocí allí. Mientras que en la académica podría mencionar a Shostakovich y al director Seiji Ozawa -de hecho fue gracia a el que voltee a ver a Marcus Robert-.

Y si, no lo había pensado. Ese canal ofrece contenido bastante interesante, aunque en algunas ocasiones pasan ballet y como no le entiendo no lo veo 😦 Aunque los músicos siguen y seguirán siendo la única fuente real de música.

Por este video fue que lo conocí. Sinceramente no creí que lo volvería a ver. Escúchenlo, y verán lo maravilloso que puede llegar a ser abrir nuestros sentidos a nuevas tipos de sensaciones 😀

En la radio, Opus, así como radio UNAM, son las únicas estaciones que escucho, muy de vez en cuando escucho Horizonte, pero ya casi no. De hecho algunas cosas que he aprendido sobre música académica han sido por estos medios. Sobre todo con un programa que se llamaba aria de divertimento. Una pena que lo descontinuaran 😦

Sobre el impacto que causo Virginia Woolf y su libro una habitación propia en mi persona

La primera plática me condujo a reconocer y apreciar los medios de difusión que se resisten a desaparecer. ¿Qué me pudo ofrecer la segunda platica?

La segunda conversación fue la que tuve con Marlitt. De ella creo ya he hablado en ocasiones pasadas por lo que creo que no deba decir mucho. Bueno, puedo decir que hasta la semana pasada yo aun creía que era feminista 😛

Ella traía consigo un libro: una habitación propia, escrito por Virginia Woolf. Lo vi, medio lo hojee, y al final lo deje con un aire de cierta indiferencia, ya que en si el libro no me despertó demasiado interés. Bueno, no lo fue sino hasta que Marlitt me brindo la respuesta sobre si era feminista, la cual me condujo a pensar si de libros como ese provenían las motivaciones de pensamientos como aquel antes dicho, bien valía la pena echarle un vistazo. Si ello era cierto, el libro se veía redimensionado en el acto.

Soy un hombre que lleva cierto orden de cosas en su vida. La lectura es una de ellas, y los libros que han de pasar por mis manos deberán primero someterse a una planificación de meses -la cual comúnmente se lleva a cabo a principios de año-. El orden comúnmente se ve interrumpido, debido a que el libro que sigue en la fila simplemente se encuentra indisponible.

El libro de Virginia Woolf debía de leerse, pero ello debía de esperar algunos meses más, a menos claro que pasara algo extraordinario. El lunes que acudí a la biblioteca central me encontré con el infortunio de que el par de libros que pensaba sacar no se encontraban. Tenía media hora para encontrar los sustitutos y volver a clases, por lo que una habitación propia vino a mi mente.

Tenía serias dudas de que esperar de dicho libro. Mi encuentro con el feminismo -nunca teórico (quizás mi gran error), pero si “practico”- siempre ha sido algo molesto, ya que no he encontrado en el, resultados diferente a los del machismo. Aunque es bueno ver que mi idea no estaba tan lejos de donde se conducen las verdaderas feministas 😀 Quizá deba cambiar el antiguo post a critica al hembrismo…

El libro en realidad me sorprendió en demasía, y no por lo “novedoso” de las ideas, pero si por su cercanía tan escalofriante con mi manera de pensar. Por momentos me perdía dentro de la lectura y olvidaba que una “feminista” había escrito ello. De hecho, no creo que haya leído aquel libro con la idea de que aquel no eras más que el fruto de la forma de pensar de una mujer o una feminista, ya que durante su lectura no pude sino identificarme plenamente con el ser humano que había escrito dicho libro. Sí, eso es lo que mejor define a Virginia Woolf, un ser humano que trascendió su condición de persona estereotipada y se esfuerza por llegar al punto máximo que como ser humano puede alcanzar. Algo que siempre he respetado, y trato de aplicar en mi persona.

¿Por qué la identificación? Bueno, algunas mujeres creen que un hombre tiene la vida fácil, y ello hasta cierto punto ello es verdad, ¿pero que creen que sucede con alguien que se separa del grupo? Un mar de críticas le lloverá, y si este no posee la fortaleza -que ustedes también necesitan- para continuar con el camino elegido, fácilmente regresara al sitio de lo cómodo, al repulsivo mundo de los tormentosos estereotipos y límites. Si, si un hombre reniega de su estereotipo -sobre todo del mexicano, EWWW- no encontrara sino como respuesta una serie de hostigamientos, inclusive dentro de las propias mujeres. Por lo que desde hace años he cargado en mis hombros con el estereotipo y limitaciones que a mi genero se le ha asignado, me encuentro igualmente limitado en muchos aspectos que ustedes, pero solamente que en mi persona ello no se debe a un genero en especifico, se debe a la existencia de criaturas que se han conformado por vivir solamente con los elementos más básicos de la mente humana y que ven con temor a aquel que reniega seguir con ese patético estilo de vida.

Antes de leer el libro, siempre me preguntaba y trataba de encontrar la respuesta a la pregunta: ¿por qué las mujeres no escriben sobre nosotros los hombres? Ahora, dicha pregunta se ha desvanecido de forma tan natural que solo puedo pensar: demasiado tiempo les hemos robado. Es una estupidez exigirles que estudien y se preparen para que finalmente sigan enfocándose en nosotros los hombres. Dejémoslas escribir de lo que quieran, como quieran, démosles la libertad de la que el hombre ha gozado todo este tiempo, y muy posiblemente nos mostraran una nueva forma de plasmar nuestras ideas. Ello me resulta en demasía interesante.

Ahora no puedo sino pensar en algunas cosas. Saben, siempre me he sentido orgulloso de ser una persona que busca postrarse justo encima de la mitad de las caras de la moneda, para con ello conseguir una perspectiva y un criterio lo más rico posible, aun cuando ello, muchas veces me ha conducido a una enorme confusión de entre mis ideas. Quizá el miedo de no perder el equilibro en dicha posición me condujo a no ver que a un lado mío se encontraba otro mundo de igual potencial en el que me encontraba. ¿Debería de sentirme tan mal por no haberle puesto la atención debida? No lo creo, aunque no puedo dejar de pensar que me he perdido muchísimo.

¿Quién no puede simplemente emocionarse con saber que un universo de concepciones se encuentran reprimidas, pero que están destinadas a salir? ¿Quién no puede emocionarse por saber que la ficticia historia sobre la poetisa muerta, hermana de Shakespeare puede realmente existir pero con otro “final”? ¿Quién no puede dejar de emocionarse por saber que quizá ahora una Emilie Dickinson no tendrá que refugiarse y podremos encontrarla en la calle?

Pero, a pesar de esta emoción, un mar de dudas ha invadido mi mente ya que ¿qué puede hacer un hombre como yo para poder encontrar más frecuentemente dicha compañía? ¿Qué puede hacer un hombre como yo en una sociedad como la nuestra donde el cavernícola aun cree tener el derecho de limitar a las mujeres? ¿Acaso un hombre como yo debe intervenir a favor de este tipo de ideas? ¿Qué acaso ello no significaría asumir que las mujeres son incapaces de conseguir por voluntad propia lo que tanto anhela todo ser humano, y estaría por lo tanto “contaminando” el resultado?

Algo que he sabido siempre y que ahora resulta mucho más frustrante es saber que muy posiblemente no veré la gran mayoría de ideas que se desbordarían el día que el hombre, o más bien, las mujeres rompan con suma fuerza las barreras que aun las limitan. Cuando el ser humano como tal, decida superar los límites que lo encadenan al estancamiento. Supongo que por ello es que la teoría del superhombre de Nietzsche ha tenido en mi persona un gran peso, y me ha permitido ver más allá de simples vaginas o penes. Supongo que gracias a ello me resulta un tanto irónico saber que fue gracias mi desprendimiento de la sociedad lo que me ha permitido apreciar a cierto tipo de personas´-por una autentica identificación y no porque alguien me dijo que ello era lo correcto, como sucede con la mayoria de las personas- que son las que en realidad busco, no quiero ni imaginarme lo que hubiera sucedido si dentro del núcleo social hubiese permanecido. Resultado irónico saber que en verdad aquellos seres humanos que trascendieron su condición de hombres mismos, y vieron con desdén al resto de sus “semejantes”,  aquellos que el mundo tacho de amargados, locos, misántropos, etc. en verdad tenían un alto grado de razón.

Al parecer y al igual que otros pocos sujetos de este mundo, nos conducimos hacia la misma meta. Sera grandioso ver lo que pueden crear. Estaré no con ustedes,pero si cerca de sus creaciones, nutriéndome unicamente con lo valioso que su mente pueda concebir. Solamente espero que no permitan que aquellas que no han comprendido, y si desvirtuado sus ideas comiencen a dominar el movimiento, ello sería sumamente decepcionante.

Supongo que por ahora, solo puedo terminar diciendo: no se me emocionen hembristas, aun conservo cierto tipo de ideas que creo no deben ser olvidadas. Y una de ellas es que ustedes son la desvirtualización de un movimiento como es el feminismo. Por lo que no veo razón alguna para tolerar su pueril palabrería.

En la música siempre me han acompañado. La razón del porque “desprecio” este tipo género -denominado Vocal Jazz- es por la sencilla razón de que aun se aferran a limitarse a ser “meras interpretes”. La única función que desde los 30’s dentro del jazz se les permitió y que aun no se atreven a sobrepasar.  

Mujeres como Hiromi Uehara se encuentran en una posición aparte dentro toda mi música. Esta mujer no solo se atrevió a romper esquemas establecidos en el Jazz, sino que además rompió estereotipos de cómo debe ser un músico y una mujer dentro de un país como es Japón. Si ello no es digno de admirar, entonces no sé que si lo sea. Por cierto, como me gusta su peinado 😛

Y ya que he estado hablando de ti…¿Por qué me impresionado demasiado esta mujer -yo quiero conocer a alguien así :-P-? No es tanto su voz, ni sus composiciones, es la actitud que posee. Y aun cuando he vagado por algunos grupos de oscuros difícilmente he hallado a mujeres con la determinación de tomar el control de sus vidas. Créanme, la impresión que me ha dejado el papel de las mujeres en el movimiento oscuro en México aun me decepciona mucho.

Quizá la cercanía y no el choque directo con las ideas expuestas por Virginia Woolf se debe a que ya había tenido un contacto con el feminismo. Lo raro es que a mujeres como Simone de Beauvoir jamás las vi como feministas…¿por qué será?

Sobre mí supuesto complejo de líder

Tercera y última conversación que tuve con persona alguna hasta hace unos días.

En esta ocasión el sujeto en cuestión es un hombre de nombre Pavel. Pavel era un compañero del CCH, me acompañaba junto con Alan durante los primeros semestres, y aunque es mayor que yo por algo así de cuatro o cuatro años y medio nunca se atrevió a poner pero a lo que yo decía. Supongo que todos estos años su frustración creció a niveles insospechados que estallaron en una sola declaración -que agradezco haya sido en persona-.

Bueno antes de hacer mención a las palabras de dicho sujeto, permítanme hacer un recuento que les guía hasta entender porque el choque tan repentino con alguien que se considera un amigo mío. Digo se considera, porque el sentimiento de amistad circula solo en una dirección.

En aquellos años del CCH cuando yo estaba a punto de ingresar a movimientos como el nacionalsocialismo, Pavel tenía cierto interés en averiguar lo que dentro del mismo sucedía. El sujeto de la noche a la mañana traiga consigo libros como mi Lucha, o los protocolos, para informarse sobre el movimiento, error mío fue el no detener dicha actitud. De la noche a la mañana y mas como medida de escape a sus responsabilidades en el mundo real, Pavel se autodenomino “Nazi”.

Para la época en la que yo ya estaba dentro del movimiento y tenía un contacto menor con seres como Alan, Pavel y Yolanda, este tipo me hizo la solicitud para poder ingresar a las filas de lo que él consideraba su movimiento. Para ese entonces yo tenía contacto frecuente con un reclutador del movimiento, por lo que sin avisarle le propuse una entrevista con el mismo para que fuese este quien decidiera si Pavel era “apto” o no.

El resultado no estuvo ni cercas de lo que él hubiese esperado, o conducido, si hubiera sabido que estaba frente a la persona que le brindaría acceso al grupo. De conversaciones anteriores con el reclutador -no digo nombres porque aun ronda cerca de mi persona y no me gustaría que le empezaran a instigar- yo conocía el perfil de individuos que se buscaban para el movimiento. Desafortunadamente para Pavel, el no los cubría todos. Fue el mismo reclutador después de una larga conversación con Pavel quien le dijo que él no tenía el perfil para estar dentro de un movimiento Nacionalsocialista, ya que lo único que deseaba era llamar la atención y sentirse aceptado dentro de un grupo, con el cual “elevar” su estatus personal, carecía de la disciplina, asi como de los conocimientos mínimos necesarios. Pavel, en lugar de guardar silencio se atrevió a refutar de fea forma dicho argumento, por lo que decidimos dar por terminada la conversación.

Después de entrar a la Facultad no tuve una noción real de lo que con Pavel sucedía, hasta hace poco, cuando una vez que Alan me contacto, Pavel venía detrás suyo.

El sujeto ahora me dice ser un anarquista -puff- revolucionario, simpatizante de movimientos como el EZLN -aun cuando durante el discurso que dio el Sub Comandante Marcos en el plantel, se negó a asistir, aludiendo que no era más que un pende…- las FARC, o el movimiento bolivariano.

El choque entre ideas fue tan natural, y aun cuando el sujeto tiene estudios en leyes -está en la Facultad de Derecho- se vio incapacitado de responder cuestionamientos tan básicos planteados por mi persona.

Dado que la conversación pintaba como interesante nos quedamos en ver un día. La conversación fue duradera y ríspida, con una fricción tan natural y frustrante que de haber sabido como seria, jamás habría asistido.

Al final de la misma Pavel aludió a un argumento con el afán de retenerme -supongo-. Argumento que yo era un líder acomplejado, un alineado al sistema y un sujeto sumamente ignorante. Yo no hice más que reírme y dar por terminada dicha conversación.

En camino hacia mi casa me puse a meditar sobre dicho comentario. Ignorante soy, pero no tanto como él, pero ¿líder acomplejado? Esas últimas palabras aun me siguen sorprendiendo en demasía ya que no es el único que las ha adjudicado a mi persona.

Nunca he sido un líder, nunca he tratado de serlo, ni creo tener el interés y potencial para conseguirlo. Si, dentro de la primaria y secundaria siempre traía gente conmigo que me defendiera -yo era un año menor por lo que después de años y años de peleas entendí que necesitaba algo de ayuda para evitar ser fastidiado lo menos posible- pero comúnmente eran dos o tres personas. No gusto de seguir a pleno las ideas u órdenes de los demás. Busco la independencia, pero no busco salvar a nadie. Ahora bien, si no tengo potencial para ser líder, ¿Por qué tan frecuentemente las personas creen que trato de serlo? ¿Acaso todo individuo que busca la independencia mental y que expone sus ideas debe ser catalogado como tal? Yo no lo creo. Y supongo que de allí proviene que de programitas baratos salgan líderes de opinión sin demasiado esfuerzo.

Y si quieren una confesión nada común del sujeto que con serios problemas escribe para ustedes -quien sea que lo lea y sigue enviando enlaces por Hotmail y Yahoo-…Yo no creo poder ser un líder, quizá soy todo lo contrario,  soy una persona que tiende más a seguir a aquel hombre que demuestre ser mejor que mi persona y de la cual pueda aprender. No quiero ser guía de nadie y si me gusta en ocasiones ser guiado, pero guiados por aquellos que han demostrado su valía como individuos y que me conducirán a postrarme sobre los hombros de los gigantes -como bien dijo Newton- para alcanzar la mejor de las perspectivas. Me gustaría ser su heredero de ideas y actitudes, pero jamás la continuación de las mismas.

Así que por favor, eviten sacar conclusiones absurdas sobre mi persona. Que ya muy molesto es tener que cargar con el estereotipo de ser  “patetico y tonto” o “interesante y nada tonto” por el simple hecho de vestir “raro” y estar todo el día completamente solo. No soy como ustedes, no busco ser como ustedes, no quiero nada que provenga de la masa, nada que provenga de la mayoría de ustedes…humanidad. ¿Es acaso ello muy difícil de comprender?

¿Cuál creen que sería mi actitud ante una persona como esta?

¿Algo como esto? Mmm…Tal vez 😆

¿Qué tanto tiene que ver el complejo de inferioridad en sus nada atinados comentarios? Supongo que es la parte medular de sus concepciones.

Sobre la homosexualidad y misoginia en mi persona

Dos temas han estado presentes en mi persona  desde hace años. Ya sea porque se le han adjudicado a mi persona, o porque simplemente la gente los menciona con frecuencia. Lo gracioso había sido que hasta el día de hoy nunca se habían conjuntado dentro de una misma conversación.

Como por todos es bien sabido, hace un par de semanas, un reconocido futbolista hizo pública su paternidad. Lo curioso en el caso fue que la madre de la criatura nunca se hizo pública, hasta que el futbolista reconoció que había “alquilado” un vientre.

Todo mundo hizo señalamientos de homosexualidad, de libertad, etc. En mi casa, dentro de una conversación que tenia con uno de mis hermanos, hice hincapié en que la capacidad de poder “rentar” un vientre se presentaba como una maravillosa alternativa para los hombres que deseamos ser padres, pero que quizá no deseamos atarnos a los compromisos propios de una relación. Mi hermano argumentaba cierta incoherencia en el discurso -capacidad de asumir responsabilidades-, y en un tono de burla me comento que mi rechazo en querer brindarle una madre a mi hijo -algo que aun no he decidido, y no tengo interés en pensar seriamente en ello, al menos en los próximos 10 años- además de esconderme mi temor a un compromiso real, se podrían esconder otras cosas: una posible homosexualidad en mi persona, o una misoginia disfrazada.

Hubiese refutado sin problema alguno dicho argumento. Claro, de no ser porque me parecía  que este se encontraba fundamentado en la idea de cerrarme las salidas y brindarme solo respuestas con las que quedaría mal parado.

¿Homosexual? Pues no, en realidad no me atraen los hombres. Tampoco es que eleve el cuerpo femenino a un pedestal, pero creo tener bien definida mi preferencia sexual. De lo contrario, si tuve el valor para decir al mundo que era un fascista, un oscuro, y que sus personas me importaban algo menos que un bledo, ¿qué me estarían deteniendo para decir que soy un homosexual?

¿Misógino?  Al igual que la homosexualidad ello es bastante relativo. Algunas mujeres me lo han dicho, aunque también de las bocas de unas mujeres han venido señalamientos sobre mi presunta homosexualidad. Lo que me conduce a pensar que no debo hacer mucho caso a dichos señalamientos, sobre todo porque:

1.- Desde niño he tenido compañía de mujeres, tengo cinco hermanas y ellas me mostrado lo diferente que puede llegar a ser un sexo respecto del otro.

2.- Por alguna extraña razón, siempre he preferido la compañía de las mujeres.  Mis hermanos me golpeaban y me escondían mis juguetes, mientras mis hermanas me ofrecían algunas alternativas. Supongo que ello tiene mucho que ver.

Mmm…esto último se ha escuchado raro…

3.- Tengo serios problemas en bríndales a las mujeres el mismo trato “duro y frio” con el que trato a los hombres.

¿Acaso será tan difícil cambiar la mentalidad de las personas? ¿O es que tan difícil es reconocer a un sujeto con tendencias misantrópicas?

La independencia total es algo que deseo alcanzar. Las mujeres son las únicas que pueden brindarme la posibilidad de ser padre, pero dudo mucho que desee compartir mi existencia con otro ser. No creo que ello sea necesario para poder criar un niño lo mejor posible, aunque algunas personas dicen todo lo contrario. Si las mujeres han decidido a ser madres solteras, ¿porque un hombre debería de ser descalificado cuando desea alcanzar dicho objetivo?

 

En ningún momento algo como esto ha pasado por mi mente. Bueno hasta ahora, solamente que no es algo que desee. Quizá, después de un periodo de tiempo, cuando sepa que la mentalidad de las personas -cerca de los 40 o más años- han logrado atravesar la etapa de la adolescencia me anime a tener una pareja, hasta el momento lo dudo mucho.

Tampoco el asunto va por aquí. En este tipo de relaciones solo veo gente con serios problemas. Resultandome patéticas ambas partes.

¿Pasado vs presente y futuro? ¿O simple conjunción?

Las personas cambian con el transcurso del tiempo. Serios conflictos de identidad se pueden presentar si esta no admite que una etapa de su vida ha pasado y no queda otra salida más que pensar hacia el futuro.

En das pasados estuve escuchando música en cantidad como nunca antes. El jazz, por algunos días quedo relegado a segundo plano. Y con la llegada de seres como Emilie Autumn dicha conducta se vio acentuada.

Emilie Autumn… en todos los años que llevo escuchando música denominada oscura, no había encontrado a alguien que me llegase a cautivar tanto. Su actitud, las letras de sus canciones, su música, su estética, y su espectáculo me parece algo digno de apreciar, aun cuando no seas amante del género. Días y días han trascurrido desde que escucho tu música y con una impresionante fuerza, lograste arrebatarle el espacio en mi -nuevo, aunque esta usado :-P- reproductor que antes le pertenecía a  Esperanza Spalding. Con mencionar a Esperanza ya es decir mucho, aunque con las condiciones actuales de espacio, la “hazaña” se redimensionan de forma abrupta 😛

Bueno, eso fue hasta el día de hoy que por fin puedo oír el nuevo Álbum de Esperanza Spalding. Y ahora mismo a quien escucho es a Esperanza y no a Emilie. Pareciera que esta gran bajista solo ha venido a recordarme algo: el jazz es mi género, la música que en verdad mi odio aprecia.

Y entonces como podre responder a las preguntas: ¿Música académica fusionada con tendencias oscuras y electrónica? o ¿Música académica fusionada con el Jazz?

Dos estilos y fines divergentes. Aunque con las mismas consecuencias para mi persona. ¿Quién se queda y quien se va? Y no me refiero a una de ellas, ya que bien ganado tienen su espacio en mi reproductor de música.

Visualmente me resulta bastante “impactante”.

Aunque esta imagen no se queda en absoluto detrás de la otra.