Agenda Mes de Noviembre

Siendo sincero, no quería que este mes acabase. Tenía la seguridad –basado en nada– de que después del concierto número cuatro de la OFUNAM, los conciertos –a los que inicialmente me vi “incitado” a ir– irían de más a menos. Sobre todo porque no tenía la certeza de poder emocionarme como lo han hecho estos últimos conciertos –el de hoy tiene una pinta maravillosa–.

Estaba equivocado, revisando el programa entre semana me encontré con una grata sorpresa que me conducirá –si me resulta posible, ya que tengo tres proyectos por terminar para antes de la primer semana de finales– al igual que durante todo este mes, a trabajar arduamente viernes y sábado y dejar todo listo para poder entonces tomar el domingo como día libre.

Así que tengo que hacer espacio para:

Domingo 7

Cuarteto op. 18 no. 2 y Cuarteto op. 59 no. 1 de Beethoven.

SALA CARLOS CHAVEZ!!!

Viernes 12

Carmina Burana de Carl Off

Pero es la Orquesta Sinfónica del Estado de Michoacán y a esos no los conozco 😦

El error en este video es épico. Y lo peor es que más de un millón y medio de personas lo han visto 😛

Domingo 14

Concierto de Brandenburgo no. 3 y Misa en sol menor de Bach

Ya había “hablado” de este concierto semanas atrás. Dije que me traía maravillado, lo que nunca pensé fue que lo podría oír tan pronto en la sala Nezahualcoyotl 😀

Domingo 28

Y para cerrar con broche de oro el mes:

Concierto de Jazz a cargo del gran bajista Agustín Bernal.

Dado que me gusta reconocer cuando alguien se disculpa –en este caso la coordinación de música de la UNAM :-P– no puedo sino agradecer por estos grandes meses que me han brindado. Si a cambio de un mes pésimo me ofrecen dos maravillosos, entonces deberían de quitarme un semestre completo a cambio de conciertos durante las vacaciones 😛

Hasta nunca

¿Una parte de la inteligencia humana ha muerto junto al pulpo Paul o solamente ha triunfado la “ingenuidad” de las masas?

 De nada sirve “afrontrarlos” si aun desconocemos el motivo que los hace permanecer entre nosotros.

Una recién y nada agradable idea descubierta

El día jueves fue increíble. Como pocos en este semestre. Lo que ocasiono que mi ánimo se elevara un poco y dejase de pensar en ciertas cosas.

Para no hacer larga la entrada –ya que tengo un buen de cosas por hacer– solo me centrare en la parte final del día.

Existen diversas razones por las cuales cada vez que acudo a la sala Nezahualcoyotl siempre adquiero mis entradas en el segundo piso. El costo podría ser una de ellas, pero la más importante es la “privacidad” que se puede tener en dicho espacio, manteniéndome alejado de cierto tipo de personas que acuden a primera fila de los conciertos –sobre todo internacionales– que en dicha sala se ofrecen. Dado que casi nunca hay Jazz en dicha sala decidí adquirir mi entrada en el primer piso.

Ocho treinta de la noche, sala Nezahualcoyotl, era el tiempo y el lugar donde se ofrecería un concierto que tenía toda la pinta de ser grandioso. Y así fue, la orquesta de Concertgebouw se encargo de ofrecer una verdadera delicia de concierto –el momento en el que el director de la orquesta se volteo hacia la gente y la invito participar mientras él los dirigía (literalmente) fue simple y sencillamente maravilloso–. A pesar de que conocía un par de canciones que se tocaron en el concierto, los arreglos realizados fueron sumamente exquisitos, lo que me hacia gratamente pensar que nada de lo que conocía podría ser tomado como referencia neta de lo que vendría. Escuchar una orquesta, a un cuarteto, trio o solista, puede resultar en demasía diferente, aunque la esencia se conserva. Lo que es una de las razones por las cuales amo tanto al Jazz 😀

Bueno, pero esta entrada no es para hablarles del concierto, sino para hablarles de algo que percibí durante el concierto y que en realidad no me agrado en absoluto.

Durante la noche del concierto estuve completamente rodeado de juniors. Tanto las personas detrás de mí como las que estaban enfrente y a mi lado demostraban poseer una solvencia económica bastante buena. Ello lo supe por su acento en particular, su forma de estructurar sus ideas y sobre todo, por la banalidad de su conversación: adicción al agua mineral creada en su estancia en Europa, planes para el fin de semana, y la mejor fue una pequeña discusión en la parte trasera ocasionada por haber traido la camioneta en vez del BMW.

Lo que me resulta en cierta medida irónico es el comportamiento tan radical de las personas en dichos conciertos. Siempre que me encuentro en uno parecido resulta que no tengo problemas en absoluto con el resto de las personas, algo que no suele ocurrir en la cotidianeidad. De hecho, mientras esperaba que iniciase el concierto, la mujer de al lado tuvo cierta curiosidad hacia mi persona –“No sabía que a los darks les gustase el Jazz”. Dicen lo mismo de los ingenieros, respondí– por lo que se animo a  entablar una pequeña conversación conmigo para al final del concierto realizar un comentario sobre el mismo y despedirse de forma amable. Lo que tampoco significa que sienta a gusto con los mismos. 

Saben, simple y sencillamente no me hago a la idea de que en un futuro próximo tendré que lidiar con ese tipo de personas en los eventos a los que quiera acudir. Claro, eso será solo cuando posea la solvencia económica suficiente para pagar sin dificultad por los mejores lugares. En realidad me parece un absurdo y me molesta que ese tipo de eventos –llámese música de cámara, opera, etc. – resulte agradable solo para cierto tipo de personas. No me gusto el hecho de ver que puro junior acompañado de sus padres estuvieran a mi alrededor, o el que el resto fueran señores de edad avanzada. Es el lugar donde se encuentra tu asiento, es el lugar donde se encuentra tu asiento, fueron las palabras que me repetí varias veces durante el concierto, mientras miraba hacia arriba tratando de encontrar gente diferente a la que me rodeaba.

¿Por qué no había más gente como yo en dichos lugares? 😦

El otro día una persona conocida me preguntaba porque no deseaba tener relaciones formales. Bueno la razón es que para que tenga una relación formal algo como esto se tendría que dar. Una perspectiva del amor muy diferente a la del resto de las personas tengo, de ello estoy completamente seguro. Espero que las personas que describí líneas arriba no afecten mi único “amor”, la música 😛

Mi estado anímico a través de la música

No había escrito nada por la sencilla razón de que mi estado anímico no me motivaba a ello. Ahora solo escribo para retomar el blog y dejarme en claro que el sábado debo escribir sobre un tema que me ha molestado en demasiado. El manejo que le han dado nuestros magnificos medios de comunicación es realmente repulsivo y me preocupa que nadie diga algo. Pero bueno, eso será para el fin de semana.

En realidad no es que estuviese totalmente deprimido o cabisbajo, pero reconozco que he tenido mejores días que los pasados.

Varias son las cosas que se conjuntan y me ayudan a salir de mi estado “depresivo”. Siempre me ha resultado graciosa mi actitud en dicho estado, sobre todo porque me vuelvo algo mas sociable y busco la compañía de desconocidos para distraerme, mientras que a la gente que considero cercana, simplemente la evito. ¿La razón? No me gusta que me vean en dicho estado.

El jueves tuve un concierto magnifico, el mejor de todo el año hasta el momento, supongo que conjuntado al resto ayudaron en demasía a mejorar mi estado.

Sin la música supongo que mi estado hubiese sido mucho mas prologando. Y es gracioso, porque en el momento en que comienzo a “disfrutar” mi estado “depresivo” es cuando recurro a cierto tipo de melodías y todo comienza a mejorar. Nunca he comprendido porque, aunque supongo que mucho tiene que el estado comienza a desvanecerse y solo requiere un pequeño empujón para salir del mismo.

Hoy mientras me encontraba en la facultad y oía esta canción simple y sencillamente no pude sino relacionarla con el cambiar de mi estado. Con un inicio que reflejaba mi situación pasada para llegar al momento en que me encuentro ahora. Cuando un hombre es incapaz de expresarse con palabras necesita recurrir a otro tipo de cosas 😀

Una de mis preferidas del gran Marcus Miller 😀 Realmente espero que dentro de unos cuantos años pueda usar la música como medio para expresar muchas de las cosas que en ocasiones pienso o siento y que con las palabras me resulta imposible 😦

Momento de guardar silencio

Música, lectura, personas, todo lo que sirva para distraer la mente es lo que más requiero ahora. Este mes de conciertos no creo que sea casualidad, tampoco el hecho de que haya escrito “tanto” el día de hoy.

Existen palabras que si se encuentran juntas en una oración pueden causar cierta preocupación entre los miembros de mi familia. Tomografía, oncólogo y madre son algunas de ellas. Para nuestra mala fortuna estas palabras decidieron reunirse la semana pasada. El jueves se realizaron nuevos estudios para tener un diagnostico certero. El lunes dan resultados.

Mientras este trago amargo pasa, varios miembros de la familia solicitan permisos o vacaciones para dirigirse a esta casa. Es bueno saber que mis padres están bien protegidos, pero ello también provoca ciertas sensaciones y pensamientos en mi persona. En verdad espero que todo esto sea algo pasajero.

Supongo que son momentos como estos los que nos hacen sentir él porque la gente requiere de las religiones. Lamentablemente para todos, nada de ello es cierto.