Elisabet Strid en la Sala Nezahualcoyotl

Sin lugar a dudas el sábado 19 de marzo posee todas las características para ser uno de esos días que bien vale la pena recordar como uno de los mejores del año.

Poco menos de cuatro horas de música continua, con un cambio tan abismal en la estructura de los géneros disfrutados, pero con una cercanía en los efectos que causan en mi persona, bastaron para dejarme más que satisfecho durante este mes, aunque estoy seriamente en repetir la experiencia, solamente que los conciertos no se prestan en demasía para conseguir el mismo efecto.

Aunque el concierto de jazz me resulto sumamente agradable –sobre todo el hecho de volver oír a Aarón Cruz en dicha sala, lo que trajo algunos buenos recuerdos–, he decidido hablarles  y centrarme en el segundo concierto. Muy en especial en el aspecto que hace unos días me puso a pensar sobre las repercusiones que tendría en el goce de la pieza que tanto anhela oír –Liebestod de la Ópera Tristán e Isolda– y que posiblemente no sería lo que esperaba.

Tenía unas ansias enormes de que Liebestod comenzara, pero antes de ello debería de presentarse el preludio al tercer acto de Lohengrin, así como Wesendock Lieder. A pesar de que la primer composición es muy conocida y me agrada mucho, jamás me había parecido tan larga dado que lo único que en ese momento tenía en mente era poder oír la voz de la soprano Elisabet Strid para tener una noción más próxima a la realidad de lo que me esperaría, tratando con ello de despojarme de de la incertidumbre de si aquel  día se convertiría en todo aquello que mis expectativas habían creado, o seria solo un grato recuerdo que no sobreviviría mucho tiempo en mi memoria.

Comenzó la primera de las cinco canciones que componen Wesendock Lieder y mi persona quedo gratamente sorprendida. No sé en qué medida la sala, la orquesta y sobre todo, la presencia de Elisabet haya influido en lo maravillado que haya quedado con la voz de esta soprano, pero terminando la primer canción –Der Engel–, mi persona supo que Liebestod sería una autentica delicia.

Simplemente no tengo palabras para describir la emoción que provoco en mi persona el saber que esta mujer interpretaría dentro de pocos minutos la que quizá sea la pieza operística que mayor impacto emocional tiene en mi persona.

El estado emotivo que transmitió Elisabet fue simplemente sublime. Me condujo a un lugar totalmente lejano de la sala, y aunque mi persona de forma automática seguía grabando, esta, se encontra totalmente compenetrada en la letra, la cual de una u otra manera repetía –o me engañaba que lo hacía–. Concentrado en la melodía, en la letra y en la gran interpretación de esta gran soprano mi persona se encontraba totalmente embelesado como pocas veces ante una interpretación vocal. Lamentablemente, ello no podría permanecer así por mucho tiempo. Apenas terminaba la pieza  cuando la gente emitió un molesto estallido. Aquel sonido habitual que se utiliza para reconocer la labor del música y aquel  jazzista en la sala Carlos Chávez nos pidió evitáramos emitir durante su concierto para no contaminar la atmosfera que intentaba crear, fue lo que por primera vez en la vida se me presento como la peor manera de disociar un estado, una atmosfera y un gran trabajo que pocas veces en la vida he tenido el placer de disfrutar. Fue la primera vez en la vida que el aplauso lo vi como aquel hombre me dijo, y que en aquel entonces no termine a bien por comprender: como una forma no de reconocimiento y si una gran forma de ensuciar un trabajo. Si tan el público que asistió a la sala, hubiesen aguardado unos segundos antes de destruir toda la atmosfera con su ruido y sus muestras tan efusivas y prontas de reconocer el trabajo de quien nos ha deleitado…

Sin lugar a duda Liebestod es la mejor pieza que he oído este año en vivo. No me decepciono en lo absoluto, sino todo lo contrario. Sin lugar a dudas solo vino a reforzar las ideas que tenía en mente: la Ópera como máxima expresión cultural de la humanidad y Wagner como un compositor que debo oír en su país de origen 😀  

No existen en mi persona palabras lo suficientemente ricas en emotividad como para poder expresar todo lo que mi persona disfruto durante la ejecución de dicha pieza. A pesar de tener el video de la misma, mi mente creó, y conserva, una imagen que al compararla con el video no se le asemeja del todo. Quizás sean estos momentos en los cuales mi mente se encarga en modificarlos y en cierto sentido mitificarlos para entonces crear aquellos momentos que valen la pena recordar como uno de los que lograron modificar en cierto sentido mi manera de disfrutar la música 😀

En verdad espero sepan disculpar la mala calidad en la grabación, pero en verdad, ante una pieza como lo fue aquella, poco interés tiene para uno el prestar atención a lo que uno graba.

Los alaridos del sujeto que contamina la atmosfera creada por la pieza obviamente no soy yo. En verdad como hubiese deseado que se callara en mas de una ocasión.

¿Qué placer hay en el sentirse y reconocerse como un mero objeto?

Poco después de la noticia del despido de una periodista de este país, mi interés por ingresar a la red social de nombre Twitter, se incremento un poco. Mas por el interés de corroborar un fenómeno que otra cosa.

Se decía que a través de las redes sociales se gestiona una nueva forma de estructura “critica” a través de la cual la sociedad se haría oír. Nada más equivoco que ello.

Durante el inicio de los “disturbios” que condujeron a la “caída del régimen” de Mubarak, se pudo observar un claro apoyo por parte de este sequito de criaturas a una causa que claramente no comprendían, pero que tenían la necesidad de defender. Mediante proclamas y exigencias sobre la imposición de órdenes democráticos, la gente hacia oir su sentir, aunque en realidad para algunas personas esto tenía más que nada las características de una muy efectiva propaganda.  

Con los  recientes ataques al gobierno –legitimo o no, eso no nos corresponde a nosotros decidirlo– libio, todo el teatro de la democracia y libertad se viene abajo. Obtenido el efecto deseado se observa quienes eran los interesados en promover el derrocamiento de varios gobiernos en distintas partes de África y las razones de ello.

Ahora que la gente se ve como siempre ha sido –un simple objeto de manipulación– se olvida del tema y de cómo sus absurdos reclamos en ámbitos que desconocían –y que jamás se interesan en comprender– dan visto bueno a la intervención extranjera para decidir quién es el gobierno adecuado. Se olvidan que ellos crearon algo que ahora les disgusta y prefieren voltear a otro lado,  ¿porque? Aunque lo más interesante en ver como los poquisimos que dicen algo sensato no son ni tienen el peso del efecto anterior cuando se buscaba apoyar una causa que ahora esta en curso ¿a qué se debera? Bueno, es más que obvio.

Tan fácil era observar los reportes diarios con supuestas protestas las cuales en un inicio eran a toma cerrada –así no se observaba que los únicos que se manifestaban no pasaban de ser un puñado– para después observar como el mentado “efecto Túnez” no era más que el encubrimiento del levantamiento de grupos bien organizados en distintas partes para cumplir un objeto más que claro. No se necesitaba ser muy inteligente para detectar la pestilencia que deja la propaganda pura y efectiva.

En el caso de México todo era igual, solo replicas provenientes de un pequeño grupo de personas eran las que se encontraban por toda la red –Javier Solórzano y Jenaro Villamil, principalmente–. Pero nada podría ser diferente. En una sociedad donde las personas  no sabe de historia y su cimentación filosófica es inexistente, el pensamiento crítico se encontrara ausente, reprimido y listo para ceder este espacio a una figura que los despoje de la carga que representa el asumir su propia existencia y apreciar la armonización de todos nuestros prejuicios morales y máximas personales que alguien tuvo a bien decirnos representaban el ideal más puro que definiera a la humanidad, cuando en realidad no es más que basura.

Ahora entiendo la razón del porque cierto grupo de periodistas en este país defiende y valora tanto las encuestas como las opiniones de las redes sociales.

De igual forma, existen ingenuos que ven en los demócratas el lado “bueno” de los estados unidos. Lo malo para ellos es que todas la políticas inmigrantes severas han sido aprobadas durante los gobiernos demócratas, ¿la razón? Los migrantes y todo aquello que tiene que ver con la política exterior siempre ha sido y serán la moneda de cambio con la que los  demócratas le pagan a los republicanos por la aprobación de reformas, leyes y normas que tanto anhelan aprobar.

Deseo cumplido

19 de marzo, primera ocasión en la que podre degustar de mis dos géneros musicales predilectos con unos cuantos minutos de diferencia entre los mismos 😀

Y lo mejor es que será una pieza de Wagner que tantos deseos tengo de poder escuchar 😀

Lo único que quizá me preocupa es que incluyeran una soprano en los fragmentos de la ópera de Wagner. No es que no me agrade la voz, pero creo que ello es innecesario dado que el aspecto lirico cobra únicamente fuerza cuando se encuentra dentro del contexto adecuado. Cuando se desea representar un estado emocional las palabras sobran, sobre todo cuando es un punto como el que se representa en liebestod de Tristan e Isolde.

Supongo que algo tiene que ver con el hecho de que en México no se puede presentar la Ópera completa y se tenga que presentar solo un fragmento de la misma. Pero vamos, si en el resto del globo cuando se presenta únicamente esta parte, muchas veces se opta por lo lógico: dejar de lado todo y tomar solo la composición musical, no veo porque en México deba ser distinto.

Aun ese pequeño detalle en verdad no me desanima, sino todo lo contrario, ya que creo que ello será lo mas cercano a una Ópera de calidad que quizá –y solo por ahora– pueda disfrutar 😦

Al buen Luri Mora solo lo he visto con paté de fuá y su trió, pero jamás con Jorge Brauet. Lo único que me inquieta es saber si las alineaciones son fijas ya que hay diferencias entre lo que se dice en el programa y lo que se presenta en la página. Aunque el otro bajista que se menciona es en verdad igual de bueno: Aarón Cruz.

Yo preferiría algo como esto.

Aunque la voz de esta mujer es muy buena. Al menos se preocuparon en traer a la soprano adecuada para interpretar a Wagner y no buscar un sustituto “que este a la mano”, ello si hubiese sido algo nada deseable.

The Red Army Russian Choir

Hace tiempo que no hablo de otro tipo de música que no sea jazz o académica. Si he mencionado otros géneros pero casi siempre lo hago para burlarme 😛

Por recomendación de mi profesora de ruso, tengo que escuchar música de dicho país para acostumbrar al odio a la pronunciación correcta de las palabras. Ver películas también funcionan, pero requieren mucho más tiempo, o al menos a mi si me lo parece.

Dado que las opciones que ella nos han brindado rayan mas en lo pop y pareciese que no pretende optar por otro camino de elección distinta, he decidido buscar música que se adopte mas a mi personalidad.

Según algunos estudios realizados por sociólogos en conjunto con psicólogos, el perfil del sujeto que siguió ideologías nacionalistas como fueron el fascismo y el comunismo se distancian solo muy poco. Estudios más recientes demuestran que dicho perfil se haya presente también en los amantes de la democracia pura, pero de ello les hablare un día que tenga mas tiempo. Sobre todo porque al fin obtuve el ejemplo que aguardaba desde hace mucho tiempo 😀

La propia lengua rusa se presta en demasía para crear composiciones fuertes que impacten en el estado anímico de las personas. Dado que tenia conocimiento que la propaganda comunista se encargo de crear composiciones musicales “poderosas” para impactar en la mente vulgar de todo aquel individuo habido de pertenecer a un grupo que le de seguridad, comencé mi búsqueda por allí.

Una de las agrupaciones con las que me he encontrado en primera instancia ha sido The Russian Red Army Choir.

Uno podría no estar de acuerdo con lo que se dice en las letras de la canción, pero desde hace algún tiempo las letras de las canciones me vienen importando menos. La misma subjetividad existente entre los discursos nacionalistas la encuentro en los discursos que hablan de amor. Por lo que si he tolerado a “grandes compositores”  hablar de amor, no creo tener problemas soportar a alguien hablando e la grandeza de la revolución rusa y Lenin.

Lo gracioso de todo fue que en primera instancia no pretendía oir a esta agrupación decidido a encontrar algo diferente, lo malo es que hasta ahora sigo buscando y nada. Aunque quien sabe, quizás al final termine siendo un retrograda y fanático comunista. Uno de esos especímenes cercanos a la extinción y que al parecer solo en la UNAM se les encuentra, lol.

En verdad, no suenan para nada mal. Como no creo recordar ni jota de lo que dicen –se lo que dicen, pero por meras traducciones– no creo que me afecte ello en lo absoluto 😛

Aunque el tema del juego Command & Conquer Red Alert 3 es bastante bueno también 😛 Lastima que sea tan corto 😦

Alice: Madness Returns

Alice in wordenland es una de esas historias que mi persona siempre ha visto con un potencial enorme de interpretación propia, pero que desafortunadamente –gracias a la intervención de una basura de empresa– esta pareciese se encuentra circunscrita a una sola.

El conflicto interno que causa a Alice el encuentro con un mundo que se encuentra en contraposición a todo lo que su lógica le dicta es el tema central o el supuesto bajo el cual se construyo la obra. El fantasma de la incertidumbre provocada por reconocer  como verdad todo lo que creemos lógico y real es uno de los mejores aspectos del libro. Fue bajo esta concepción del conflicto emocional y la defensa del yo de factores que nos resultan extraños lo que motivo hace ya más de diez años un sujeto de nombre American James McGee a construir una Alice un tanto diferente.

Construida bajo sentimientos de culpa, odio hacia si misma, cinismo y tendencias suicidas, esta “nueva Alice” es convocada por el conejo blanco para enfrentarse a una versión retorcida de lo que alguna vez fue el reino que visito, un mero simbolismo de cómo Alice enfrenta su propia locura.

Después de haber transcurrido once años, una nueva secuela de este videojuego se hace presente. La imagen de Alice es simplemente maravillosa y nos presenta a una mujer mayor que tiene que lidiar con lo que será su lucha permanente: la defensa de su cordura de sí misma.

Esta Alice si me gusta 😀

Habia pasado ya mucho tiempo desde que un videojuegos me hubiese entusiasmado tanto. El explorar ese lado psicológico de un personaje, es una de las cosas que mas me llaman la atención, sobre todo si este no es algo común.  

Existen otros videojuegos que se le podrían equipara a Alice de James McGee, pero este ultimo aun sigue siendo mi favorito. Quizas Sanitarium, pero no lo sé, tengo mis dudas.

Algunas personas vieron en la película de Tim Burton un lado diferente que muchos consideraron definitivo de la interpretación de Alice. En lo personal yo me quedo con los libros, pero si he de elegir una interpretación de las tantas que existen de Alice, definitivamente me quedo con la hecha por James McGee 🙂

Sobre la necesidad de las tertulias

El elitismo o los grupos especializados es algo que molesta  e irrita  las personas que saben y comprenden un poco de varias cosas, pero nada del conjunto. Las tertulias en cierta manera representaron durante los siglos pasados una forma de elitismo cultural que irrito a muchos –menos a los artistas bohemios :-P–. El hecho de que no existan más, es algo que alegra la existencia de ciertas criaturas.

A lo largo de mi vida he conocido poquísimas personas que han sabido ser capaces de ofrecerme una plática que exija lo más de mí. El primero de ellos –y al que le debo tanto–, es una persona a la cual no le he hablado desde que tengo ocho años. La segunda se marcho a Alemania y ahora muy casualmente intercambiamos correos, solamente que ya no es lo mismo. El tercero ha decidido comenzar una vida en pareja y no puedo contar más con sus conversaciones.

La gama de posibilidades que tenia para obtener una conversación que me dejase completamente satisfecho, poco tiempo atrás, era muy diferente a lo que es hoy en día. Lo extraño es que ello en verdad no me preocupa mucho más que un par de días.

Fue en un breve sueño durante esta semana –lo que me hace pensar que en verdad el asunto le preocupa a mi persona solamente que aun me cuesta aceptarlo de forma consiente–que vi en el mismo una especie de tertulia dentro de un café al que me dirigía se hizo presente. No tengo ni idea de que significa ello –aunque quizá fue a través de la bebida que en ocasiones me acompaña (café) en la facultad la que reflejo mi “preocupación” –, pero la imagen misma del grupo se quedo impresa en mi memoria a lo largo de todo ese día.

Desde niño, he tenido esa costumbre de dejar pasar las relaciones humanas “para después, cuando sean mejores y me ofrezcan algo mejor”. Esto queda muy claro en el hecho de que jamás he deseado tener una relación de pareja, esperando a que dentro de un periodo de tiempo las personas ofrezcan algo más que simples conversaciones fútiles y placeres mundanos. Lo “peor” viene al saber que ese sentimiento aun está presente en mi persona, solamente que de forma consciente y mucho más profunda.

Al pensar sobre el vacio que me dejara dicha persona, al recordar el sueño y al meditar sobre la necesidad en el intercambio y enriquecimiento de ideas, me he dado cuenta que los círculos elitistas en cierta manera son más que necesarios para ciertas personas. Expuestos ante los ojos del mundo, pero aislados por una pequeña protección conocido como pensar humano, las tertulias representaron durante muchos siglos la forma de enriquecimiento cultural natural dentro de los círculos especializados.

En un país como México, donde la gente carece de una tendencia natural al enriquecimiento de nuestros por medio de la exposición de nuestro pensar y sentir y donde el sentido crítico se encuentra reprimido, las tertulias simple y llanamente no tienen cabida. Los cafés, espacios que alguna vez fueron punto de reunión para el sano intercambio de ideas, hoy se han convertido en meros centro de entretenimiento vulgar.

Parte de la influencia ocasionada por las tertulias aun se conserva hoy en día, solamente que es la mera apariencia. Basta con acudir a cualquier café de esta ciudad, postrarse en el centro y simplemente oír. Cinco minutos bastan para dejar el café intacto y marcharse. Solo cinco miserables minutos son necesarios para darse cuenta que dichos centros han sido totalmente abandonados por los seres que alguna vez formaron las tertulias, y que no han sido otros que los descendientes de los que anhelaban de los despreciados los que han tomado dichos espacios. Su incapacidad para integrarse en dichos grupos se sigue mostrando hoy en día al saber que solo fueron capaces de captar lo efimero de dichos grupos, lo que la simple vista les permitió y nada más. La imagen que tanto les habrá impactado es lo único que encontramos hoy en día, el resto y lo más valioso no se encuentra ni remotamente próximo de ser hallado.  

Quizás alguien dentro de dichos espacios acuda en busca de los remanentes que seres como el le antecedieron y que le permita continuar con su búsqueda. El resto, como siempre, solo ha logrado convertirse en la simple y burda imitación de lo verdaderamente valioso del ser humano.  

Lo más seguro es que se hayan marchado para formar grupos más elitistas dada la intrascendencia y contaminación que sus antiguos centros de reunión les exponian.

Jazz en la Carlos Chávez

Y así comenzó uno de mis meses favoritos del año 😀

Todo inicio el viernes cuatro en la noche con un exquisito concierto en la Sala Nezahualcoyotl ofrecido por el quinteto de Kenny Werner. Para mi mala fortuna de dicho concierto no grabe absolutamente nada debido a que las labores de la escuela me mantuvieron centrado hasta ese día de tal forma que se me olvido cargar la batería, dado que tenia semanas sin usarla la misma parece ser que se descargo completamente 😦

Con las precauciones debidas fui al día siguiente a disfrutar del concierto del magnífico bajista Agustín Bernal, solamente que dicho concierto se llevaría a cabo en la que sin lugar a dudas es mi sala favorita, la gran sala Carlos Chávez.

La diferencia entre ambas salas es notoria, en esta última se respira un ambiente de intimidad y cercanía con el músico como en ninguna otra. Mientras que en la sala Nezahualcoyotl existente entre público y músicos una especie de distanciamiento que se rompe únicamente con las notas, obviamente queda totalmente perdonado dada lo imponente que puede llegar a ser la acústica si se conjuga con la pieza y la ejecución adecuada.

Sencillamente, esa tarde la sala Carlos Chávez se veía maravillosa.

La diferencia entre escuchar jazz en diferentes salas ya lo había experimentado en anteriores ocasiones, pero no con tan breve diferencia entre el periodo de tiempo de dichos concierto. La sensación provocada por el cambio de sala fue algo que estuvo en mi mente durante una parte del concierto de Agustín Bernal, sin mencionar la clara diferencia entre el estilo del jazz que ejecuta este gran bajista mexicano y alguien como Kenny Werner. No obstante y a pesar de los cambios, el concierto que ofreció Agustín ha sido uno de los que más he disfrutado en dicha sala. Mucho se debe al hecho de que tuve la oportunidad de verle de cercas en la entrada justo cuando llegaba para dirigirme a la sala, y  tener la gran poder de darle un saludo. Estaba solo con una persona y aunque estuve a punto de pedirle una foto no tuve el valor de hacerlo. Al hombre lo admiro un buen y de tan cercas impone un respeto tal que no me atreví si quiera a mirarlo –mas que para decir un par de palabras al pasar a su lado–, aunque él me vio con cara de extrañeza al llegar –¿será que habrá reconocido al sujeto con el que ha intercambiado mensajes a través de Facebook :-P–. De no ser por el respeto que impuso quizá ahora le estaría presumiendo una foto de él 😦

El fuego interno de Agustín Bernal, junto con Good Morning, Dear John son dos de mis piezas favoritas del “jazz mexicano” –ambas incluidas en su último álbum, el cual está únicamente a la venta por iTunes–. El poderlas oír de nueva cuenta en la sala Carlos Chávez me hace en verdad muy feliz. Junto con lo anterior, el escenario se conjugo de forma sublime con el tema que dio vida a su último álbum –del cual presento algunas piezas– de forma tal que me hizo olvidar completamente del sitio donde me encontraba. Un sinfín de pensamientos e imágenes se generan cuando uno se compenetra con la idea que el músico desea transmitir a lo largo de todo un concierto, que llegado el fin del mismo,  cuando uno recobra la noción de la “verdadera realidad” y se pierde dicha conexión, un sentimiento de melancolía  e incertidumbre me abordan. Resulta inquietante el saber cuándo tiempo tendrá que transcurrir para que vuelva a disfrutar un concierto de tan inmensa calidad como fue el de aquel sábado.

Pensaba que el primer fin de semana sería el mejor de todo el mes, pero algo que no me había percatado y que había mencionado días atrás se cumplirá, lo que significa que quizá lo mejor este por venir 😀

Al final no tuve que crear una cuenta en Gmail. Me costó un buen restablecer una contraseña de un correo que no usaba desde el 2007 pero ya todo quedo…para bien. Sobre todo porque no quería abandonar mi canal de YouTube.

Pensaba subir todo el concierto, pero no se si ello pueda molestar a Agustín, por lo que por respeto a el y a su trabajo prefiero no hacerlo. Lo que más me gusto de este último video –además del barrido tan feo que hago, pero que muestra en parte la sala con ellos tocando en el escenario- es que el propio Agustín junto con Miguel lo presumieron en sus cuentas de Facebook. Eso es bueno ¿no? 😀

Véanlo en la mejor calidad posible. Ello me hace pensar que en cierto sentido y de alguna forma se arregla mi pulso tan feo 😛