Feliz Cumpleaños Miles Davis

Sin lugar a dudas, Miles Davis no solo cambio la forma de hacer música, modifico e influyo en cientos de miles de personas sobre nuestra manera de ver la vida. Un hombre se mide por el valor y congruencia de sus acciones respecto lo que dice y piensa, quizá por eso, Miles Davis es uno de los grandes hombres de los que me he nutrido y que ha dotado de moldura y sentido –juntos a muchos otros– a mi existencia. Un genio desconocido por la masa, pero cuya existencia fundamenta a muchos de los generos musicales –con cierto grado de calidad, he de aclarar– existentes hoy en día. Gracias por todo Miles Davis 🙂

“No tocaré allí donde van esos blancos con los bolsillos llenos de dinero y para quienes la música es una manera de excitarse y excitar a las mujeres que les acompañan. No van a escuchar buena música. Beben demasiado, son ruidosos. Van para que les vean y oigan. Saltan, gesticulan y bailan. No tienen ninguna compostura y no respetan a sus mujeres. Si hay un grupo negro sobre el escenario, lo que quieren en realidad es ver un espectáculo en plan “tío Tom”. Luego está ese tío que vocifera “¡Hey, colega! Toca “Sweet Georgia Brown”. Y entonces, haces una mueca y tocas el tema. Odio tocar en un sitio lleno de esa gentuza. Si no existiese otro tipo de público, me quedaría en casa y viviría de las rentas.”

Sobre la hipocresía en los gustos musicales

El otro día mientras estaba en una clase ajena a mi carrera, un compañero que posee hiperactividad –controlada– estaba conversando conmigo sobre gustos musicales. Dado que su actitud ha provocado que el resto del grupo se aleje de su persona, y dado que la postura del grupo en general le molesto, casualmente tiende a realizar comentarios despectivos y de claro menosprecio por el grupo.

En dicha conversación llegue a decir que no escuchaba música popular, algunos oyeron y al notarlo, este sujeto uso mis palabras para hacer una mofa de la música que en semanas pasadas se habían develado –a través de un ejercicio de conversación– como los “predilectos” por el grupo. Dado que el tiene estudios en el conservatorio, nadie se atrevió a decir nada, bueno, solo un sujeto de nombre Julio me pregunto con cierto tono que si en la música “clásica” o el jazz que tan frecuente se puede hallar a fanfarrones que escuchan algún genero por mera pose, esto en una clara afronta a la actitud del sujeto que conversaba conmigo. Como a mí no me interesan en lo más mínimo sus pueriles confrontaciones solo respondí que era exactamente como en todo género musical. Aunque ahora que lo meditaba…

Es desilusionante saber que encontrar a un amante del jazz o la música académica de mi edad, es prácticamente imposible en este país. Lo que me conduce a encontrarme con un entorno un tanto diferente al que habitualmente me ofrecieron los demás géneros musicales. No obstante, la mayoría de las personas con las que he convivido en un entorno meramente jazzístico, distan de ser del estereotipo generado por la sociedad, aunque lo que no había realmente notado es que una vez que son cautivados por dicho género, difícilmente vuelven a oír otro género. La razón la desconozco, aunque yo me encuentro en una situación similar. Lo mismo sucede con la música académica y supongo que mucho tiene que ver con el grado de universalidad de dichos géneros. Y no, no me refiero al universalismo barato que se maneja hoy en día, sino que hago referencia a algo básico y profundo en la naturaleza del ser humano: su tendencia a la expresión de emociones por medio de la música.

Aunque hay casos excepcionales, eso no lo niego.

Sí, yo creo que en ello radica el hecho de que la gran mayoría de personas que tienen un interés genuino por géneros como el jazz y la música académica hagan de lado el resto. El que su base se encuentre fundamentada en aspectos del tipo musical en vez del lirico le hace poseer un potencial mayor de universalización que el segundo, aunque no necesariamente de comprensión y aceptación en igual proporción. Y es que la palabra escrita aun me parece una actividad sumamente “cerebral”, demasiado meditada antes de ser pronunciada, no así la libertad de las notas que pueden ser concesivas en el preciso instante en que se conocen las líneas de escala y la melodía, de allí que me resulte tan intrigante y maravilloso el jazz. La música académica por su parte es racional en muchos aspectos pero las grandes piezas logran transmitir las emociones y el estado en el que se encontraba el compositor, y todo a través de construcciones sonoras.

A nivel personal, tanto el jazz como la música académica me resultan ser como un retorno a lo esencial. Intentar explicar ello resultaría inútil, inefable es,  no creo que requiere ser explicado o demostrado porque de una u otra forma todos lo hemos vivido y sentido. Es como si uno se encontrase con el camino que alguna vez uno extravió y que por alguna impetuosa necesidad requiere ser retomado.

Мстислав Ростропович interpretando a Bach es el caso más general que me viene a la mente. ¿Quién no ha escuchado y ha quedado maravillado con esta pieza? La pregunta interesante es porque una vez descubierto dicho sonido hemos tenido a mal abandonarlo. No tengo ni idea de cuando esta pieza se grabo en mi mente, ni cuantos años estuvo guardada a la espera de volver a oírla. Solamente se que desde el momento en que estas notas volvieron a mis oídos, no tenía intención alguna de volverlas dejar escapar.  

De que si existe pose o no en algún genero, pues creo que siempre la ha habido y siempre la habrá, aunque ello no dice nada del genero en sí. De hecho, creo que la función de los artistas que viven del público que gustan de la “pose”, cumplen –hasta cierto grado– con una función cercana a la de acercamiento y quizá hasta de introducción a dichos géneros. Lo reprobable surge cuando estos compositores, músicos o intérpretes se elevan a un grado mayor de lo que son. Pero bueno, siempre ha sido así.    

 

Difícilmente alguien que vive de las apariencias podrá escuchar y apreciar la música de seres como Bill Evans o Béla Bartók. No sé, creo que hasta sería raro y ridículo ver que alguien después de escuchar algo como esto se “deleitara” con Lady Gaga, Shakira, Juanes, Luis Miguel o similar, aludiendo a la profundidad de sus letras 🙄

Una gran forma de comprender y aprender el solfeo

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Se le llama solfeo a la capacidad de entonar una partitura musical respetando de forma precisa el compas y pronunciación correcta de las notas. Basicamente es el leer una partitura musical de forma correcta.

Mi capacidad para leer una partitura es algo mas que buena –o eso creo–, y en gran medida se deba a que el tiempo que he dedicado para estudiar teoría musical lo he hecho sin instrumento alguno 😦 –¿Alguien que tenga un piano que no ocupe? :-P– Ello se debe a que el día que llegue a ser capaz de tocar el instrumento que tanto anhelo y pueda de alguna manera llamarme músico –amateur para no ensuciar el nombre de la profesión de personas a quienes tanto respeto– deseo serlo pero más de oído que de lectura 😀

El solfeo necesito dominarlo al cien para poder ser capaz de plasmar lo que escuche en partituras. Un hobbie que nadie me conoce es el de sentarme a oír música en la computadora por horas y comenzar –una vez que siento la confianza de hacerlo– a escribir la línea del bajo –que por alguna extraña razón es la que más se le facilita a mi oído seguir– en una partitura a través de un programa que se llama Harmony Assistant. En ocasiones el sonido me agrada mucho, otras veces no tanto ya que no logro plasmar las notas y los tiempos exactos en la partitura. Aunque el resultado no sea preciso me gusta mucho lo que hago y como “pierdo” el tiempo en ello 😛

El otro día mientras veía videos sin una idea clara de lo que quería encontrar, tuve la fortuna de hallar este gran video en YouTube. Es la partitura de una conocidísima pieza del gran John Coltrane, con la peculiaridad de que esta aparece al mismo tiempo en se toca. Un gran trabajo si se sabe lo difícil que es seguir a simple oído –algo que no sé si habrá hecho el sujeto que realizo el video– algún instrumento dentro del jazz.

Mientras lo veía quedaba absorto por lo fácil que parece realizar dicho trabajo, pero una vez que recuerdo mis decenas de fallidos intentos por crear algo similar, no pude sino quedar absolutamente maravillado por el trabajo. Me pregunto desde entonces cuanto tendrá que pasar para que sea capaz de realizar una tarea similar pero de manera meramente auditiva. Poder construir mentalmente la armonía y ser capaz de proseguir a partir de la misma es una función meramente jazzística y algo que en verdad sueño con poder realizar. Por lo que he trabajado hasta ahora, y al “medio compararlo” –vamos, es obvio que no se pueden comparar cosas de tan diferente nivel de calidad– con lo que veo en este video, noto que en realidad lo que necesito con urgencia es comprar libros mas especializados y si es posible un instrumento, aunque quien sabe ya que primero deseo mejorar algo en mi habitación 😀 

Si, yo creo que esto es primordial en mi vida 😛

 

Si creían que es tan fácil como parece, vean este video. Es la partitura de la melodía, posterior a la misma sigue el solo y la improvisación, allí es cuando uno como aficionado a la música sufre al tratar de seguirles el paso la primera vez 😦

Click para descargar

El curso completo de solfeo de Baqueiro es un libro básico. Lo dejo como descarga ya que he visto que un buen de personas sufren –como sufrí yo– hace tiempo para encontrarlo. Aunque es mejor comprarlo ya que solo es una parte, y no es caro 😀 Musycom es una excelente página con elementos visuales que ayudan mucho a los recien iniciados.

Audio en 3D

Cuando ingrese a la facultad lo hice con dudas, existían –y existen aun– varias ramas del conocimiento humano que me cautivaban y me preguntaba si tomar dicha decisión era lo correcto o simplemente terminaría por arrepentirme durante toda mi vida.

Bajo ciertas circunstancias –sobre todo durante el primer año en la facultad– mi persona de sobremanera se arrepentía por haber elegido dicho camino. Con el avance de las materias tuve la grandiosa oportunidad de conocer a investigadores de la máxima casa de estudios del país, gente de renombre y gran capacidad intelectual que por alguna extraña razón –la cual no era otra que mi persona en verdad no tenía mucho idea de lo que era el mundo de la ingeniería e investigación realmente–  siempre terminaba por simpatizar con aquellos. De aquellos seres con quienes congenie tanto fue que mi noción de ingeniería comenzó a formarse realmente, la cual se diferenciaba enormemente de la que originalmente poseía. Al final supe que ingeniería no podría representar para mí, otra cosa que un escalón intermedio para mi meta final.

Con dos ideas clara llegue a la facultad de ingeniería: programación y música. De lo que no tenía ni remota idea de si aquellos elementos que tanto cautivaban mi atención eran medianamente conjugables entre sí. Fue quizás hasta el semestre pasado cuando tuve contacto con el profesor que me mostro que mis dos interés eran perfectamente conjugables en una carrera como ingeniería en computación –dado que originalmente yo creí que ello era posible solamente en ingeniería en audio o de sonido–. Aunque al Doctor lo veo poco, aunque tengo un acercamiento frecuente con uno de sus estudiantes de maestría el cual me ha estado asesorando en un par de programas y un proyecto que quizá llegue a dar forma a mi tesis 😀

Dado que no hace mucho una amiga me pidió ayuda en la elaboración de un programa, tuve a bien volver a contactarlo para pedir una confirmación sobre la teoría que fundamentaba el programa. Al igual que el Dr. Herrera, este sujeto de nombre Francisco, tiende a comunicarse con días –o semanas– posteriores a las de enviado el mensaje. Una vez que me contacto, el programa estaba terminado y la confirmación de lo hecho se había realizado por otro medio, y como su respuesta fue “pásate por el laboratorio el jueves a las 5 pm” pues decidí aprovechar para preguntarle sobre dudas de mi proyecto.

La conversación fue mucho más informal, dado que las dudas que tenia las despejo rápido, después de ello me recomendado a un par de doctores a contactar y me explico mas sobre el asunto de las maestrías, doctorados, etc., etc., De entre todo me mostro algo que en verdad me dejo boquiabierto y temblando –no literalmente– de la emoción. Es un audio y es bastante conocido en internet, y aunque muchos hablan sobre él, la realidad es que ni Francisco tiene una noción real de cómo funciona. Me lo mostro porque era algo que le pareció interesante y que por algún momento lo sedujo para especializarse en dicha allí para su doctorado.

El audio es el siguiente, tan solo estén seguros de utilizar audífonos.

El audio suena genial, y después de una somera explicación de Francisco yo quede totalmente seguro de que por allí es donde debo continuar –¿se imagina usted lo que sería poder disfrutar de un concierto de música de cámara como si realmente uno estuviera allí? –. La única mala noticia es que en México no se estudia nada sobre ello y lo más seguro es que para hacer un doctorado especializado en dicha área tenga que irme del país, lo que significa –razón por la que he decidió escribir esta entrada– que quizá en cosa de cuatro o cinco años tenga que marcharme de este país, con todas las implicaciones que ello conlleva. Algo que realmente desdibuja el panorama que tenía tan solo semanas atrás en mi mente.

Por si fuera poco me mostro otros que tenía en su computadora y algunos que había guardado de enlaces de youtube. Creo yo que cualquier amante de la música no podría dejar de emocionarse con saber que algún día el audio portátil dejara de ser tan malo –quien crea que es una experiencia totalmente gratificante se debe a su oído pobremente desarrollado o a la ínfima calidad de la música que escucha y la cual no le exige condiciones amenas para ser realmente degustada– y se convertirá es una experiencia mucho más gratificante.

Trabajo hay mucho por hacer, ya que si bien existen grabaciones empleando este método, aun son sistemas pobres, sonidos vagos o piezas conjugadas con otros sonidos. Quiza por ello estoy tan emocionado con haber conocido esta rama. Es gracioso, pero quizá me pego más de lo que debía o quizá, solo quizá en verdad ahora puedo decir que he encontrado mi verdadero camino de especialización 😀

Fan OFUNAM

Los que me conocen, saben que uno de mis pasamientos favoritos consiste en acudir a algún concierto de música de cámara en el CCU. También saben que respeto y admiro en gran medida el trabajo que lleva a cabo la UNAM en el ámbito cultural, muy en especial el musical. Mas sin en cambio todo ello no equivale a sustraer de mi persona toda muestra de critica a las posturas que se toman dentro de dicho espacio se tomen.

Existe una abismal diferencia en realizar un comentario irónico sobre una figura pública con afán de mostrar una perspectiva de las cosas que pocos conocen, y el realizar una mofa y clara de falta de respeto de la figura misma. El promover a través de campañas ingeniosas ciertas ideas, así como tendencias culturales, es algo necesario y hasta cierto punto indispensable, pero, cuando se trata de degradar ciertos cánones de respeto existentes con el único fin  de lograr que personas ajenas y claramente indiferentes a dicho entorno sean “informadas”, la indignación y el repudio por dicho espectáculo de ignorancia, degradación y mofa debe de hacerse presente.

La última campaña puesta en marcha para conmemorar el 75 aniversario de la OFUNAM se decidió conducir por la mera vulgaridad. Se decidió optar por un “acercamiento” a una comunidad estudiantil casi siempre indiferente a la OFUNAM, por lo que para erradicar el miedo que la música académica les provoca, se tuvo a bien llevar a cabo la funesta idea de degradar la imagen de tres de los más grandes compositores que han existido: Bach, Mozart y Beethoven.

Denigrar y desvirtuar el concepto de seriedad existente dentro del ámbito académico resulta una de las peores maneras de fomentar la cultura en el país. Crear una imagen falsa de la realidad significa realizar una ignominiosa invitación a la modificación del entorno del cual tanto se desea promover, a costa de sacrificar uno de los pocos espacio de recreación que este país nos ofrece a un pequeño grupo de personas habidas de algo más que efímero ruido comercial.

La música académica siempre ha sido elitista, hoy en día dicho elitismo se mantiene tan solo por el sentimiento de inferioridad de las personas y su pereza mental. Tan exquisita música no puede ser transmitida ni fomentada por un vulgar cartel que invita a pensar que los grandes compositores en realidad no distan en lo absoluto de los ídolos de plástico, cuando en la realidad es todo lo contrario. Basta con oír un par de piezas de dicho genero para darse cuenta si las notas emanadas de dichas salas son lo que uno como ser necesita.

Lo que no comprendo es porque en vez de utilizar a estos genios musicales, no se recurrió a la degradación de compositores musicales como Manuel M. Ponce, Silvestre Revueltas, Julián Carrillo o Carlos Chávez, ¿ se debera a que nuestro nacionalismo barato no permite tal burla sin que nuestro sentimiento de inferioridad se vea incrementado? Quizá se debe a que simplemente casi nadie –mas haya del nombre– los conoce,  lo que evidencia entonces, que el trabajo está mal desde las bases y nada se remedia con una publicidad barata.

Beethoven repartiendo autógrafos como un vulgar rapero.

Mozart un pasivo escucha.

Un sujeto al ver esta imagen pensó que se trataba de un “Bach guitarrista”. Si no saben siquiera diferenciar un bajo de una guitarra, ¿merece la pena insistir a que “degusten” de un concierto de música de cámara? Insisto, creo que debería de comenzarse a actuar primeramente por las bases antes de esperar demasiado de las personas.

¿Acaso una hermosa pieza como esta requiere ser “publicitada” por medio de la degradación de la imagen del compositor?

Si, lo entiendo. Grandes momentos me ha dejado dicha orquesta, solamente que prefiero el enfoque y marco de respeto y seriedad que siempre he tenido por dicha música 🙂 Mil veces prefiero que las butacas del fondo sigan permaneciendo vacias a que criaturas amantes del pop contaminen el espacio con conductas que estan fuera de lugar y que solo tienen cabida en ciertos espectaculos. Basta con recordar las actitudes de varias personas durante el concierto que esta orquesta ofrecio en las islas y que se acercaron por mera “curiosidad”.

Savina Yannatou

Y para terminar algo de jazz, ejem, bueno no es jazz como tal ya que este tipo de intérpretes –como todo gran músico contemporáneo– no explora un solo género.

Apenas la conocí hoy, y graciosamente fue lo primero que oi temprano al despertarme.

Con una interpretación que me recordó mucho a una mujer que escuche hace tiempo en Opus pero de la cual nada supe, ya que se trataba una de esas tantas veces que encendía el estéreo en la madrugada mientras no podía dormir. Quizás sea ella misma, pero creo que jamás lo sabré 😦

En verdad poco se puede decir de una voz como la que posee Savina Yannatou, debe de escucharse y dejarse cautivar. El haberla encontrado por mera casualidad me entusiasmo mucho ya que por lo que he investigado esta mujer se mueve tanto en el free jazz –subgénero que aun me intima un poco :-P– así como en la música académica y folklórica griega –música de su país de origen–.

Quizás lo único que no me agrade de su música sea la folklórica, aunque hasta no escuchar a fondo…

Aunque me costó un buen el poder encontrar alguno de sus trabajos pude al menos por hoy –que tampoco es que tuviera mucho tiempo para dedicarlo a buscar música– encontrar el que más interés despertó: Savina Yannatou sings Manos Hadjidakis.

En YouTube hay varios videos que al oirlos me hacen pensar que esta mujer debe ser una completa delicia auditiva acompaña por un trío de jazz –piano, contrabajo y batería–. Lo mejor de todo es que gracias a ella conocí a otro par de mujeres que se deslizan por un estilo similar al que ella maneja, lo que en verdad me pone de buen humor ya que hace tiempo que no buscaba nuevas voces para escuchar. Quien sabe, quizá por aquí va la vertiente final en cuanto a voces femeninas se refiere 😀

¿Perciben la notoria diferencia de alguien que se acerca a la música académica para explorar otros espacios de expresión en vez de buscar una herramienta para “elevar” su música a otro nivel?

Gustavo Dudamel

Ya que estaba hablando de música académica quería presentarles –a quien no conoce– a este gran director de orquesta venezolano. Director que además de destilar pasión por todos los bordes de su ser me brindo al igual que Rolando Villazon otro motivo más para comenzar abrir más mis sentidos y desatarme de prejuicios estúpidos.

Gustavo Dudamel es su nombre y aunque tiene “pocos años” de ser director de orquesta su trabajo en lo personal me resulta exquisito. Impregnado de esa calidez que algunos afirman es muy remarcada en los países latinoamericanos, y con una emotividad enorme, este gran director venezolano me comenzó a adentrar un poco más en la música académica al mismo tiempo que lo hacía Rolando Villazon, ya que a ambos los conocí por las mismas fechas, cuando tuve el placer de tomar clases con el profesor Miguel Barragán y me fomento el degustar de la música académica a la par que el Jazz. Vaya, en verdad no soy siquiera consiente de cuanto le debo a ese hombre 😦

Pero bueno…Gustavo no solo representa no solo un símbolo de verdadera iniciación en el mundo de la música académica, significa desprenderme de prejuicios idiotas sobre cómo y lo que debería de tocarse en una orquesta sinfónica. La pasión y energía que en ocasiones desborda es una característica inherente a su persona, y aunque las mismas en ocasiones le ha conducido a cometer resbalones con algunas piezas que deben ser conducidas con sutil cuidado, ello no le resta merito alguno a su trabajo.

De hecho es de sus trabajos donde se desprenden las mejores interpretaciones que he oído de piezas simbólicas en el repertorio nacional e hispanoamericano: Huapango de Moncayo y el Danzón No.2 de Arturo Márquez.

A muchos les encanta el trabajo de Alondra de la Parra, a mi no me gusta del todo. Sobre todo el manejo que hace de algunos instrumentos de viento, los cuales tiende a suprimir o incorporar de una forma “peculiar” –estén atentos al manejo que le da a las trompetas, creo que en ocasiones ensucian de fea forma su trabajo–

La orquesta filarmónica de Berlín interpretando una composición mexicana 😀 Se escucha demasido bien, pero la siento algo rígida y en ocasiones fría, es claro que su fuerte se haya en la busqueda de la perfección interpretativa, pero como ello aun no lo comprendo 😦 Aunque ello no me importa ya que son alemanes 😛 y a dicha orquesta seguro la escucho algún día en vivo 😀

Yo en lo personal me quedo con esta versión. Basta con escucharla para encontrar esa impregnación de la influencia y peso cultural que Gustavo recibió de su país para reconocer él porque la interpretación se lleva a cabo de dicha manera. Hay un documental –no es el de 60 minutos ¿o si?– donde toca esos puntos. Si encuentro el enlace lo agrego después 🙂

Pocos, en verdad son pocos los directores que conozco incluyan estas piezas y otras más en su repertorio, y aunque Alondra de la Parra era en un principio –en verdad me entusiasmo saber que alguien como Eugenio Toussaint la venia apoyando duro– otra alternativa más para comenzar a conocer el repertorio de composiciones latinoamericanas, esta ultima directora ha comenzado a encasillarse en un pequeño repertorio, lo que en verdad no es algo que me agrade mucho 😦

El oir a Gustavo me ha servido un buen para poder reconocer algunas diferencias en cuanto al manejo de tono y velocidad de las composiciones, de tal forma que creo estar cerca de poder reconocer a este gran director dentro de su repertorio base, o eso creo 😛 Pero sobre todo a apreciar el estilo de música que se genera en Latinoamérica y que aunque muchos creen lo contario se aleja de la música vulgar y corriente que cree únicamente se genera en estos lares.

Como muero por tener el concierto completo. Aunque este tipo de escenas causa repulsión a algunas personas a mi me impresiono en lo absoluto. En verdad jamás creí que se permitiera hacer eso con una orquesta, y lo digo muy en serio. Tan solo basta con oír las reacciones finales para darse una idea de lo que este joven director provoca 😀

No se, creo que si este tipo de directores fuesen mucho más conocidos en estos lares, las bases que mantienen firme el sentimiento de inferioridad en casi toda Latinoamérica se comenzarían a cimbrar un poco, lo cual creo llevara mucho tiempo y esfuerzo para derruirlas.

En este tipo de actos si estoy totalmente en contra. Y no tanto por la música, sino por los motivos que dieron vida a dichas notas, lo cual me hace repudiar este tipo de conciertos profundamente. Solo falta que Lady Gaga también “componga” música para orquesta EWWWW.